Hosting Venezuela - Hosting - Certificado SSL

El conflicto docente fue Baradel, el impresionante acto del martes fue el incidente en el palco y la gran marcha de mujeres del miércoles fue el grupito que atacó al pibe con la bandera del Vaticano. El relato se abroquela: el resentimiento de un dirigente kirchnerista, el impresentable sindicalismo peronista y las feminazis. Pero el relato es para los que los votan. Los Ceos tienen claro que para llegar al diseño de país que ellos se han fijado tienen que atravesar estas tormentas. Hay que achicar los salarios “no competitivos” de los trabajadores y aumentar el margen de ganancia de las corporaciones. Mucha gente que los votó cree que lo hizo en una cruzada contra el mal. Los Ceos han construido esa imagen. Pero el relato se resquebraja, la realidad se revela y se impone: 2,6 por ciento de inflación, 33 por ciento de pobreza.

Después de la multiplicación espectacular de gobiernos progresistas en el continente, entre 1998 y 2006, que marcó toda la primera década del siglo XXI con sus éxitos, especialmente en el plano social y de soberanía externa, América Latina pasó a sufrir un viraje conservador desde 2015. Este se expresó en las derrotas en la elección legislativa en Venezuela, en las presidenciales argentinas, en el referéndum boliviano y en el golpe brasileño.

Guillermo Lasso, que ahora considerara una “injuria” que se le involucre como uno de los responsables de este crimen financiero contra el pueblo, estuvo vinculado al Banco Guayaquil, uno de los bancos que financió la campaña de Mahuad.

Ahora, ya no se trata de un argumento utilizado tanto por los defensores del gobierno de Michel Temer, surgido gracias a un golpe institucional que destituyó a la presidenta Dilma Rousseff, como de sus críticos: datos oficiales divulgados ayer confirman que entre 2015 y 2016 Brasil vivió la peor recesión de su historia.

Relevar a Chávez resultó casi sobrehumano para Maduro, pero lo ha hecho con valentía y sabiduría. Con obstáculos superiores a los vividos por Chávez. Sin Chávez, sin su reconocida autoridad. Sin su amor y con mucho dolor. Para Nicolás y para el pueblo.