Nunca como ahora la clase política brasileña ha sido tan rechazada por la opinión pública. Ni siquiera en la dictadura: en aquel entonces, al menos se entendían las limitaciones impuestas a los partidos políticos. Sondeos recientes indican que hasta la policía –y eso que se trata de una policía de violencia desmesurada y de corrupción epidémica– merece más crédito que los políticos. Y todo indica que el escenario va a empeorar: esta semana Michel Temer cosechará el resultado de la compra de votos en cantidad suficiente para librarse de otra consolidada denuncia de la Procuraduría General de la República por obstrucción de la Justicia y formación de organización criminal. 

La contundencia de la victoria de Cambiemos es indiscutible. Abre con mayor fortaleza el escenario que estaba previsto, y ya anticipado, en las primarias de agosto. 

Este artículo se escribe mientras la ciudadanía vota, o sea que no contiene análisis de la jornada, ni, obviamente, del resultado. No obstante, se propone reflexionar acerca de uno de los monstruos más repudiados –y hoy, el más temido– de la política mundial: el populismo. Que en la Argentina tiene una larga y rica historia: la de los mejores logros desde que somos república.

El gobierno argentino, presidido por el Multimillonario derechista Mauricio Macri, ha intensificado su accionar islamófobo, a partir del papel asignado a su administración, tras la visita a ciertos países latinoamericanos el pasado mes de julio, del Primer Ministro sionista Benjamín Netanyahu.

A medida que los trabajadores fueron logrando disminuir la duración de la jornada de trabajo, los grandes empresarios fueron implementando métodos nuevos de explotación de la fuerza de trabajo. Como no podían disponer de los trabajadores por tantas horas, han tenido que implementar la productividad del trabajo, la utilización de la mano de obra de manera más intensa, para mantener e incluso extender la extracción del excedente.

Frases


“Al imperio no hay que subestimarlo, pero tampoco hay que temerle. Quien pretenda llevar adelante un proyecto de transformación, inevitablemente chocará con el imperio norteamericano”

Hugo Rafael Chávez Frías

Correos del Sur Nº48