Se empieza a entender cómo es que, en Estados Unidos, un país evidentemente disfuncional, estos tipos muy normales hasta llegan a ser presidentes. Hablamos por supuesto del temible Trump.

No es un asunto menor. Hollywood, uno de los principales feudos del poder estadunidense, y sus subterráneas costumbres eróticas sufrieron el demoledor asalto simultáneo de The New York Times (https://goo.gl/Y4bqH3) y de The New Yorker (https://goo.gl/4neq9X) que expone la sexo-sicopatía del israelí-estadunidense Harvey Weinstein y coloca en la picota sus crapulosas conexiones políticas y financieras.

La Organización Mundial del Trabajo (OIT) afirmó que el país “deja de ser referencia global en el combate al trabajo esclavo y pasa a ser ejemplo negativo”, a la vez que tilda la nueva medida de ilegal, porque altera el Código Penal.

Empiezo por el final: el próximo 22 de octubre hay que votar contundentemente por la opción de Unión Ciudadana y de otras alternativas de carácter nacional y popular en todo el país, para tratar de evitar que avance aún más el proyecto conservador y neoliberal de la Alianza PRO-UCR, liderada por Mauricio Macri.

Varios medios latinoamericanos han confesado expresamente que desarrollan una guerra mediática, una guerra informativa en contra de sus adversarios políticos. Se comportan como partidos políticos, frente a la debilidad de los partidos políticos de derecha.

Frases


“Al imperio no hay que subestimarlo, pero tampoco hay que temerle. Quien pretenda llevar adelante un proyecto de transformación, inevitablemente chocará con el imperio norteamericano”

Hugo Rafael Chávez Frías

Correos del Sur Nº48