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Puerto Rico. Meditaciones sobre un programa de liberación y reformas

Por José Nicolás Medina Fuentes

Estudiar el proceso filipino para la independencia y exigir la solución cubana para su deuda odiosa colonial.

1. Introducción

Luego del proceso electoral de noviembre del 2020 y transcurridos casi cinco meses del año corriente comparto con el público lector meditaciones  sobre un programa de liberación nacional para Puerto Rico.

2. No calquemos nombres ni sistemas

Lenin dijo: la democracia burguesa es democracia para unos pocos y dictadura para las mayorías, ejercida por un estado ajeno a sus mejores intereses. Y en respuesta predicó la dictadura del proletariado en alianza  con campesinos y soldados. Los puertorriqueños no debemos calcar a Lenin, ni a nadie. Sí debemos asimilar con criterio independiente la historia propia y de otros pueblos para incorporar aquellas  que sean adaptables. Más que tatuajes idénticos,  las experiencias comparadas deben ser como esporas que viajan y se adaptan al medio ambiente al cual llegan.  

Mas hay ciertas leyes de las dinámicas humanas y naturales que sirven de guía general. Por  vía del ejemplo,  aquella ley del quehacer humano que surge de la frase de Carlos Marx en el 18 Brumario que señala  que las costumbres de los muertos pesan como un fardo en los cerebros de los vivos, refiriéndose a la imponente influencia en los humanos de sus tradiciones. Así mismo es ley humana que los nuevos desarrollos se entremezclan de maneras insospechadas con las tradiciones para presentarse como sincretismos o mediaciones muy particulares. Lo que no es correcto es calcar. El calco es memorización sin raciocinio, palabra de loro, semilla infecunda o fósil, maíz sin fécula incapaz de  germinar en ningún lugar.

Bastantes dictaduras coloniales hemos tenido los puertorriqueños, ejercidas por gobernadores omnímodos militares  bajo el colonialismo español durante más de tres siglos  y por gobernantes impuestos por el colonialismo norteamericano, extranjeros que nos han gobernado por la fuerza de su estado y la manipulación ideológica. Bastantes dictaduras que han sufrido los países hermanos latinoamericanos , gestadas para conveniencia de la potencia del norte que ha saqueado sus recursos naturales. Así la palabra dictadura es concepto aborrecido por los boricuas.

Nada de dictadura. Llamemos a las cosas con conceptos  que se adapten a nuestro modo de ser y pensar y a nuestros intereses como nación. En vez de democracia para unos poquitos lo que debe haber es democracia política y económica verdadera para las mayorías. Y eso se traduce en un nuevo contrato social diseñado desde un estado soberano puertorriqueño eficiente,  establecido en una nueva constitución  que disponga, entre otras reformas esenciales, tributos equitativos, justos, transparentes y bien administrados, para garantizar: en una economía mixta el ejercicio de toda actividad mercantil, empresarial, cooperativa y estatal; educación general universal y gratuita desde los grados primarios hasta la universidad,  con plena autonomía universitaria , con una norma que estirpe el castigo cruel y bárbaro de endeudar a los estudiantes por educarse y por tanto prohibir  las deudas estudiantiles como se prohibió en los ordenamientos modernos el primitivo encarcelamiento por deuda, e ir más allá y cancelar como aberración inmoral toda deuda para fines estudiantiles;  servicios de salud universal, gratuita y de excelencia para todos; pensiones justas y dignas garantizadas; cuido y atención adecuada a los viejos; protección a los embarazos, nacimientos, maternidad y paternidad; trabajos dignos y bien remunerados, protección en el desempleo y enfermedad, jornadas laborales razonables y tiempo suficiente para el descanso y vacaciones; protección, reconocimiento y compensación al trabajo doméstico. Garantía para todos  de servicios esenciales de comunicación cibernética, de agua y luz generada por sistemas alternos no fósiles, a precios razonables; protección al medio ambiente, biodiversidad y recursos naturales.   Y un sistema electoral que garantice a todas las tendencias en la República la posibilidad de llegar a ser mayoría y formar gobierno mediante el voto; garantía a los conservadores, dogmáticos, religiosos, ateos, comunistas, anticomunistas, socialdemócratas, anarquistas, cuerdos y despistados un verdadero derecho al voto, libre, secreto, a todos ellos y a cada humano para ganar elecciones y acceder al gobierno mediante el sufragio pacífico y secreto en la República democrática de Puerto Rico. 

3. Un programa del amplio pueblo oprimido por el colonialismo

Es anticipable que tal programa  de reformas para derechos sociales, culturales, humanos y económicos, propias de un estado benefactor social ampliamente  democrático,  o pos neoliberal solidario moderno será atacado por un sector dependiente de la burguesía neoliberal y el gobierno federal imperial. Es conveniente  recordar que la Sección 20 del proyecto de Constitución del Estado Libre Asociado (ELA) colonial, la cual garantizaba derechos económicos y culturales a los ciudadanos frente al estado,  fue tildada de socialista y vetada unilateralmente por el Congreso  Federal en el 1952  en plena era del macartismo y Guerra Fría. Son otros tiempos. Al caer el bloque socialista finalizó la guerra fría entre modelos económicos antagónicos  y cualquier moda para revivir la misma contra otros países como China o Rusia, marcadamente capitalistas ambas, sucumbe como vana falsedad por ser más evidente los fines de mero egoísmo y  competencia económica entre potencias capitalistas por ocupar el espacio de hegemón mundial.

Nuestra  lucha en esta etapa histórica es centralmente anti colonial. La independencia nacional ha sido el proyecto de los hacendados, empresarios  y burguesías nacionales que han necesitado un estado soberano para la protección de su producción, mercado y fuerzas productivas nacionales. Pero como han sido clases minoritarias necesitaron agrupar grandes sectores de otras clases y grupos sociales subalternos en sus programas para culminar ese gran proyecto nacional.

La meta de la independencia nacional es un fin inconcluso, necesario, inaplazable y revolucionario en nuestra realidad concreta de Puerto Rico. Considero que para  ese fin será necesario la utilización de todos los espacios y medios  disponibles que un juicio ético político concreto determine idóneo en cada momento. En diversas formaciones nacionales, por dinámicas  impuestas en cada periodo histórico, como en el Puerto Rico  de hoy, la primacía de los medios de resistencia pacífica son los aconsejables. (1)

Lo que determina qué es un revolucionario no son los medios que utiliza  sino los fines éticos que persigue. Un arma la puede utilizar un asesino con el fin de matar pero constituye un medio inmoral. Las urnas, como hizo el nacional socialismo alemán o ciertas claques militares   se pueden manipular para sostener una dictadura. Alguien puede portar una boina del Ché e internarse en un monte con un fusil para calcar un foco guerrillero, y eso sería una caricatura del Ché.  Pero si la utiliza un humano para garantizar su vida o la de un colectivo para el fin de legítima defensa, entonces  constituye un medio aceptado moralmente por el derecho penal y hasta por la iglesia católica. La idoneidad de los medios lo determina  la moral, el juicio ético político histórico concreto, si el medio moralmente aceptable adelanta o no fines éticos. (2)

En perspectiva histórica, el programa anticolonial debe contar con una concepción amplia del pueblo oprimido por su antagonista el gran capital foráneo, su gobierno imperialista federal y sus cipayos locales. Dentro de ese pueblo oprimido  debe organizarse el capital o empresariado  criollo aliado, medianos y pequeños empresarios, trabajadores y grupos sociales, de la isla y la diáspora. El programa político, económico, jurídico, cultural antes expuesto satisface los intereses de ese vasto pueblo en la lucha anticolonial. Se inserta en las corrientes modernas del Sanderismo en Estados Unidos, Corvinismo en Inglaterra y procesos posneoliberales en América Latina. Satisface la estrategia internacionalista y de solidaridad del noble pueblo norteamericano que tiene exigencias comunes a los puertorriqueños. (3) La independencia nacional más que separarnos nos servirá de medio para acrecentar los lazos de amistad y cooperación con el  noble pueblo  norteamericano y otros pueblos del orbe.

En el mundo de hoy ya no existe un país con un sistema socialista, mucho menos comunista que pueda servir de referencia. Lo más cercano son países con social democracias o sistemas pos neoliberales solidarios con economías mixtas en que prima la solidaridad sobre el mercado privado y en los que se disputa en algunos países el acceso al poder por ciertos bloques de intereses. Forman parte de un proceso humano histórico mundial hacia formas superiores de civilización, con alto contenido de la moral, luego de triunfos, retrocesos, derrotas,  adversidades o periodos especiales. (4)

La independencia nacional es la tendencia mayoritaria en el mundo. 193 países soberanos conforman la Organización de Naciones Unidas  y hay por tanto muchas experiencias comparadas disponibles para estudiar  y adaptar. A los amigos que interesen organizar la clase obrera en partidos socialistas, comunistas o anarquistas dentro del orden colonial son bienvenidos, se caracterizan como norma general por una entrega y vida ejemplar en las luchas por reformas y fines a largo plazo,  con la salvedad de que será muy difícil que accedan al gobierno para implantar su sistema económico dentro del orden existente.

Todos los partidos de diferentes tendencias, que promuevan en su programa  la lucha por el fin   de la independencia nacional forman parte del movimiento de liberación nacional de Puerto Rico.  A lo más que podemos aspirar en esta etapa histórica de lucha anti colonial es a luchar, además de las reformas esenciales necesarias y otras de menor rango, que sientan la tónica y costumbres de nuestras aspiraciones, es  a la independencia nacional que las hará posibles y viables. Los sistemas económicos serán los que adopte el pueblo soberano mediante el sufragio en una nueva constitución en la República. Lo que no niega que sea importante luchar y conseguir reformas a corto plazo, pues en su gestión se sienta las bases de la nueva moral y  nuevas costumbres, se moviliza, organiza y educa a sectores del pueblo sobre los fines de más largo alcance.  

La independencia nacional será el producto de un largo proceso, y se necesitará para ello  una conciencia colectiva de su necesidad vital para la nacionalidad, de una crítica y lucha popular prolongada que edifique una cultura alterna o contra cultura hegemónica o mayoritaria por la emancipación nacional e igualdad. Y el programa antes expuesto, imbuido de un proyecto moral,  promueve, entre  todos los grupos, partidos y clases, un nuevo contrato social solidario que sea reconocido en una nueva constitución soberana y cuyo texto les garantice a diversas clases o partidos el acceso al gobierno de la República Soberana y Democrática mediante el sufragio universal y secreto. Según lo antes indicado, quien  desee gobernar en la República deberá educar, convencer y ganar una mayoría de la población en las urnas.

4. Reformas con independencia nacional

Para  lograr una contra cultura ética, alterna, ecológica, democrática,  solidaria, de la emancipación  e igualdad es zapata imprescindible la plena independencia nacional. Reformas sin independencia son cuentos de camino.

¿Quién puede seriamente prometer reformas universales hoy en día con una economía colonial, dependiente, de consumo, cuya base manufacturera desmanteló el gobierno norteamericano  y por esa decisión se perdieron 240,000 empleos de los más remunerados  con la eliminación por Estados Unidos de las compañías 936 en los años 1996-2006 y sin alternativa sustituta. Mientras a la vez eliminaron el “pilar” del ELA de mercado exclusivo con la metrópolis con la firma de tratados de libre comercio con países del hemisferio que permite la competencia desleal de mercancías que entran a Puerto Rico. Ello en detrimento de empresarios, agricultores, pescadores, artesanos, comerciantes  y sectores de servicios locales. Competencia desleal que se agrava con el intercambio mercantil por la vía cibernética engrandecido durante la pandemia  y promovido por gigantes como Amazon. Importamos más del 90% de los bienes, adquirimos mercancías con un valor cercano a $23 billones de dólares  anuales  al capital foráneo norteamericano no domiciliado en Puerto Rico. Capital foráneo, no domiciliado, que además expatría, producto de su actividad local,   $35 billones de dólares anuales de ganancias netas sin tributar localmente ( excepto el 4% provisional que tiene sus días contados por el Tesoro Federal). (5)

Las reformas esenciales son imposibles con  una deuda pública odiosa impagable y una quiebra territorial. Aunque se ajuste o cancele la deuda pública colonial la economía no produce para satisfacer los gastos de consumo anual y caeríamos endeudados de nuevo en una segunda y otras quiebras territoriales. El problema es uno de crisis estructural del sistema colonial. Hay que insistir sobre  estas cosas.

Exhorté en muchos escritos, respetuosamente, al nuevo partido emergente Movimiento Victoria Ciudadana (MVC) a  desarrollar, mediante un contrato digno entre tres tendencias, una corriente y espacio independentista vocal y  sólido en su seno, mientras las otras corrientes con aspiraciones de estadidad y libre asociación desarrollan similar espacio y vocalidad mientras acuerdan estar limitadas, por razón de dignidad,   a términos cortos de caducidad para que la metrópolis confiera sus reclamos. (7) Sobre todo que el MVC acoja como partido en su programa  la doctrina de deuda odiosa colonial y responsabilidad federal exclusiva de la deuda frente a los acreedores, que complemente su modelo de asamblea nacional de delegados de estatus convocada  desde el derecho positivo colonial, con una convocatoria bajo el derecho natural a la autodeterminación de las naciones desde la sociedad civil mediante un Congreso para la descolonización. (8)

El proyecto y proceso electoral consumió todas las energías del MVC. Me consta que tiene en su seno valiosos compañeros y patriotas. Es un partido de fluidas y variadas tendencias. Conservo la esperanza de que evolucione para que por la fortaleza e influencia de su fuerte y vocal tendencia independentista que pueda desarrollar, sea considerado parte del movimiento de liberación nacional de Puerto Rico. Soslayar la lucha por  el fin central de la independencia y la doctrina de la deuda odiosa colonial sumirá de entero  al MVC en mero reformismo, con el riesgo de caer en la adicción o inmutabilidad de programas, como la “Agenda Urgente” monda y simple, de adoptar como mantra inmutable el reclamo exclusivo de reformas dentro del sistema colonial, incluida  la auditoría reformista.  Ello sería contrario a la esencia de cambio y evolución de la vida. Sería contrario a una “nueva manera de hacer política”. Todo individuo cambia sus metas y proyectos conforme dicte cada coyuntura histórica, así mismo debe ser dinámica vital de los colectivos humanos. De esa manera exclusivamente reformista estaría  compitiendo  en el espacio colonial del PPD y a mi juicio corren el riesgo muy probable de desgaste y gran pérdida de influencia.  Al final, de no desarrollar una tendencia fuerte y vocal independentista que insista en complementar su programa anti colonial y deuda odiosa, estaría por verse quién prevalece o el MVC o el PPD o incluso el PNP en la administración de  la colonia.

En este punto es conveniente considerar lo que ocurrió en las elecciones de noviembre del 2020:

“ El 2020 trajo nuevos cambios en ese estadio provisional de conciencia. El bipartidismo se redujo a un 64.49% (PNP  32.93%, PPD 31.56%), mientras los candidatos a la gobernación de los partidos minoritarios aumentaron a  34.84%. La candidata a la gobernación Alexandra Lúgaro del MVC (un partido creado en marzo del 2019, pluri ideológico de estatus) obtuvo 14. 21% del respaldo con un voto íntegro del MVC de un  12.5%;  Juan Dalmau, candidato a gobernador del PIP auxiliado con voto mixto consiguió un formidable 13.76%, con un voto íntegro de su partido PIP de 7%; el candidato independiente a la gobernación por el MC, Eliezer Molina, obtuvo cerca de 8,000 votos (.068%).

“ Todos los 4 grupos emergentes plantearon un programa similar para administrar decentemente la colonia, parecido al PPD en sus inicios, y por tanto en los hechos  han retado ocupar su espacio y el del PNP en la administración colonial.  El MVC y el PIP plantearon un programa de buen gobierno decente, reformas necesarias, la independencia y el estatus no estuvieron en “ issue” en las elecciones coloniales y el estatus se reservó para una futura asamblea de delegados sobre estatus convocada desde la legislatura colonial. El Partido Dignidad (PD), de reciente formación  y  religioso conservador, predicó similar programa y obtuvo un 6.8% de respaldo. En su conjunto los candidatos a la gobernación del MVC, PIP, PD y MC  obtuvieron el 34.84 % del favor del electorado. Si hubieran acudido bajo un solo partido o derogado la prohibición de las alianzas electorales y acudido coaligados con un programa común, no es ridículo pensar que pudieron ganar la gobernación y tal vez la legislatura y algunos municipios.” (9)

Así que los 4 partidos minoritarios plantearon similar programa de reformas necesarias, administrar decentemente al ELA colonial, el estatus ni la independencia nacional no estuvo en sus programas electorales, ausencia de responsabilidad federal sobre la deuda odiosa, pero sí todos invocaron una asamblea de delegados a ser convocada en el futuro desde el derecho positivo territorial colonial para descolonizar a Puerto Rico. En conjunto obtuvieron el 34.84 % del respaldo de los electores.

Pero: ¿se educó sobre la independencia nacional durante el proceso electoral? Poquísimo. El PIP tiene la mejor oportunidad de promover lo que es su razón de ser que es la independencia nacional. Pero el asunto que no se anuncia no se vende. Si no se educa por la independencia no habrá contra cultura mayoritaria de la emancipación nacional. Llegado el momento de una asamblea de estatus y el pueblo no haber sido  educado en la necesidad vital de la independencia, prevalecerá el sentido común colonial hegemónico y  es anticipable de que   prevalezca el estatus quo, la relación colonial hegemónica del ELA o la aspiración quimérica de la estadidad.   Lo que no cae en el reino de la fantasía son reformas necesarias con los poderes de la plena soberanía para cancelar la deuda odiosa responsabilidad federal y promover una economía autosustentable, capaz de financiar las grandes reformas necesarias. Solo la plena independencia permitirá al estado soberano de Puerto Rico, en un proceso difícil, reclamar en  diversos foros, incluida la Corte Internacional de Justicia, que tendría jurisdicción en una controversia entre estados soberanos, la reparación de agravios coloniales y la responsabilidad federal a los acreedores sobre la deuda odiosa conforme exige el derecho imperativo internacional y en particular recogido en la Convención y  Tratado de Viena de 1983, en proceso de aprobación,  el  cual dispone que el nuevo estado independiente de la nación colonizada no es responsable a los acreedores de deudas públicas incurridas  bajo el dominio colonial. (10)

¿O es que las reformas se van a financiar dentro del andamiaje colonial con dádivas federales de reconstrucción que se proyecta finalizan  en el 2023? Hay que poner al día el ideario del Padre de nuestra patria Ramón Emeterio Betances: reformas con independencia. No son posibles las reformas necesarias en este período crítico especial de deuda, eventos naturales  y pandemia sin independencia nacional. (11)

5. Apuntes sobre historia: incorporemos  la solución cubana para la deuda odiosa y meditemos la solución filipina para la independencia

En 1898 Cuba  estaba en insurrección. Por esa realidad en el Tratado de París, firmado el 10 de diciembre de 1898, para poner fin a la Guerra Hispanoamericana,  Estados Unidos, aunque había invadido militarmente a Cuba,  solo exigió la renuncia de la soberanía de España sobre Cuba. Aunque no aparece en el Tratado, en el proceso bilateral de negociación, fue condición esencial, material de prestaciones para su firma, el asunto de la deuda pública colonial cubana. La deuda colonial pública de Cuba fue incurrida con los acreedores para beneficio de España, para perseguir mambises y maximizar la explotación de su enclave colonial. Se condicionó la firma del tratado para que España asumiera la deuda con los acreedores. (12) Nació así para la vida y para el bien de los pueblos colonizados la doctrina de la deuda odiosa colonial que dispone: en una relación de deuda colonial la relación de crédito es acreedores-metrópolis deudora. Doctrina que fue incorporada por virtud de ese tratado al derecho anglosajón. Y evolucionó  para ser norma obligatoria del derecho obligatorio entre las naciones del planeta. (13)

No obstante Estados Unidos impuso posteriormente a Cuba la cesión de Guantánamo e Isla de Pinos y  el protectorado con derecho de invasión militar bajo la Enmienda Platt en el 1901 en el texto de la constitución cubana, con el auxilio entreguista de sectores de la élite cubana dirigidos por el entonces Presidente Tomás Estrada Palma.  Les tomó a los cubanos 61 años de lucha popular prolongada, incluidas luchas contra invasiones militares norteamericanas, imposición de dictaduras sangrientas como las de Gerardo Machado y Fulgencio Batista,  para dignificar su plena independencia en el 1959,  la cual ha sabido hacer valer con supremo heroísmo y grandes sacrificios.

Filipinas estaba en insurrección contra España y declaró su independencia en junio de 1898. Estados Unidos le prometió a los filipinos ayudarlos contra España. Sin embargo los engañó, invadió, la adquirió  en el Tratado de París por $20 millones de dólares, la sometió al coloniaje, los filipinos al mando del comandante Aguinaldo le declararon la guerra. Estados Unidos la gobernó varios años con juntas militares, asesinó más de un millón de filipinos, ordenó como Herodes asesinar los niños y niñas mayores de 10 años, ha puesto y derrocado gobiernos. Los filipinos sufrieron la invasión de los japoneses que establecieron otro gobierno títere y Estados Unidos la recapturó como resultado de la Segunda Guerra Mundial. Tomó  más de 48 años   de lucha popular prolongada al pueblo filipino para que Estados Unidos le reconociera su independencia. Valga puntualizar que tal reconocimiento surge al año de fundada la Organización de Naciones Unidas, de la cual Estados Unidos fue parte signataria, y que proclamó en su Carta de Derechos y en su Artículo 73 el derecho de los pueblos colonizados a su autodeterminación.  Filipinas transitó y transita en órbita neocolonial  de influencia norteamericana,  en su archipiélago  se establecieron decenas de bases militares norteamericanas. Pero aún así el pueblo filipino tiene preservado el espacio para continuar luchando contra el neo coloniaje y edificar un rumbo económico,  social y político de plena libertad con los poderes de la soberanía.

Puerto Rico no estaba en insurrección en el 1898. Sus patriotas fueron asesinados, encarcelados, exiliados, diezmados, luego del Grito de Lares de 1868. Sectores del patriotismo, incluidos Sotero Figueroa y los hermanos Wenceslao y Pachín Marín,  se acomodaron dentro del Partido Autonomista reformista fundado por Román Baldorioty de Castro.  Durante la persecución de Los Compontes del 1887 desatada por el colonialismo español, estos patriotas fueron perseguidos y algunos se exiliaron en Nueva York y optaron por asistir a José Martí en la formación del Partido Revolucionario Cubano. Algunos patriotas  marcharon a la manigua cubana, con el compromiso garantizado por José Martí y el Partido Revolucionario Cubano de  que Cuba auxiliaría la independencia de Puerto Rico. (14) Los lazos de hermandad entre ambos pueblos realizados con lucha, sacrificio  y sangre solidaria  desde el Siglo 19 perduran hoy, a tal punto que no es venturoso afirmar que los cubanos antillanistas y solidarios, aún frente al bloqueo criminal de más de 50 años, que domicilian en su isla,consideran a los boricuas su más fiel y amorosa diáspora.

Debilitado el patriotismo, el trato recibido en el Tratado de París a Puerto Rico y los puertorriqueños fue de objeto y esclavos, cedidos como botín  para cubrir los gastos de la guerra imperial. Estados Unidos no pagó ni un centavo por su nueva colonia,  contrario a Filipinas. Constituyó una  cesión nula sin el consentimiento de la nación puertorriqueña que ya tenía poderes de soberanía producto de la Carta Autonómica de 1897 y contaba con un Parlamento Insular electo y en funciones. La esclavitud estaba proscrita en el derecho de ambas potencias beligerantes y en el derecho imperativo de conquista entonces vigente. Los puertorriqueños  no fueron consultados  ni tuvieron  plenipotenciarios durante las negociaciones y la firma del Tratado de París. De ahí deriva su nulidad radical por ausencia de consentimiento e ilegalidad según sostuvieron  nuestros apóstoles Eugenio María de Hostos y Don Pedro Albizu Campos. Procede que similar a como hizo con Filipinas Estados Unidos derogue el Tratado de París en cuanto a Puerto Rico concierne y le reconozca su plena independencia.

 Esas son rutas,  a meditar y adaptar  las aplicables  en Puerto Rico. Aplicar la solución cubana de la deuda odiosa colonial para que la asuma frente a los acreedores Estados Unidos. Derogar la cesión de Puerto Rico del Tratado de París pues existe tal precedente con el caso de Filipinas. Ya sea porque es el derecho natural de una nación colonizada a la autodeterminación e independencia que nos corresponde, ya sea por reconocer que fue nula una cesión de personas como esclavos en violacion al derecho de ambas metrópolis y el derecho de gentes imperativo de conquista y sin plebiscito, como indicaba Eugenio María Hostos, ya sea por consentimiento viciado a una nación con soberanía y parlamento insular en funciones que no tuvo plenipotenciarios ni dio su consentimiento al Tratado como indicó Don Pedro Albizu Campos.,

Todavía Puerto Rico es una  colonia clásica . Ni siquiera es una neo colonia. Por eso, aunque la independencia que se pueda gestar, ya sea arrebatada por lucha o manipulada  por la metrópolis  en el futuro, convencida por nuestra lucha y  tesón de que se ajusta a sus intereses con las garantías que su potencia le permita,   los puertorriqueños, con los poderes de la soberanía, nos encargaremos de continuar los procesos éticos de lucha de liberación que correspondan para arreglar nuestro nido nacional, continuar nuevos procesos de lucha en cualquier nuevo escenario para seguir edificando una mejor sociedad. Es más probable regenerar una nación puertorriqueña de 3.5 millones de almas y su diáspora de 5.5 millones con la independencia nacional que intentar regenerar dentro de la destrucción y dispersión que ha causado el colonialismo o con la anexión dentro del “melting pot”de la nación  norteamericana, cuya mayoría blanca tritura y margina a otras razas,  compuesta  por 325 millones de habitantes, potencia en declive- aunque todavía es la principal potencia en el mundo- y en grave degeneración racial.

6. La necesidad de un pensamiento crítico nacional

Todo ese programa y proceso de lucha original, complejo y prolongado antes descrito será el producto colectivo de grupos, partidos, movimientos  y personas que conformen el movimiento de liberación nacional de Puerto Rico,  sobre todo producto de un pensamiento crítico nacional, autóctono, en proceso de gestación colectiva. Pensamiento renovado  que sintetice, adecúe nuestras  tradiciones más dignas con los desarrollos de lo nuevo de aquí y lo que sea adaptable de la experiencia  comparada y el azar. (15)

En ese proceso de sincretismo o síntesis es importante la legitimidad, el uso del discurso y conceptos adaptados a nuestro modo de ser, de la tradición y costumbres como puertorriqueños, de ser atrevidos, valientes y creativos y desechar  el calco fosilizado y estéril. Y mientras rechazamos el  calco infértil, utilicemos la creatividad constante en el largo proceso de lucha popular prolongada, adaptemos, y también variemos en lo que en nuestras energías esté,   en sincretismo novedoso, las experiencias comparadas, como  la solución filipina para la independencia nacional y sus experiencias prolongadas y la solución cubana en sus luchas y para la cancelación de su deuda odiosa colonial.

*Abogado, profesor, escritor de múltiples ensayos, autor del libro La Deuda Odiosa y la descolonización de Puerto Rico (Publicaciones Librepensador, 2018), egresado de Harvard, Magna Cum Laude (1987).

Bibliografía:

(1) Antonia Martínez Lagares en el contexto de la historia, el presente y el futuro de la descolonización – Rebelión. 6 de marzo de 2021. https://rebelion.org/antonia-martinez-lagares-en-el-contexto-de-la-historia-el-presente-y-el-futuro-de-la-descolonizacion/

(2) Reflexiones sobre la deuda odiosa, algunas tesis y hojas de ruta.  Rebelión 4 marzo 2019. https://rebelion.org/reflexiones-sobre-la-deuda-odiosa-colonial-algunas-tesis-y-hojas-de-ruta/

(3) Socialismo, Sanderismo y formación de liderato. 80 Grados. 9 de septiembre 2016: http://www.80grados.net/socialismo-sanderismo-y-formacion-de-liderato/

(4) Un arco y una flecha nacional a la metrópolis. Revista 80 Grados. 14 de julio de 2017. http://www.80grados.net/un-arco-y-una-flecha-nacional-a-la-metropolis/

(5) Un salto en calidad en la lucha contra la deuda odiosa colonial.  Rebelión. 20 de noviembre 2019. https://rebelion.org/un-salto-en-calidad-en-la-lucha-contra-la-deuda-odiosa-colonial

(7) Dos contratos sociales y un contrato de la dignidad. Rebelión 8 de febrero de 2021. https://rebelion.org/dos-contratos-sociales-y-un-contrato-de-la-dignidad/

(8)  Los independentistas ante las elecciones en el 2020 y la Tercera Fuerza – Rebelion. 28 de septiembre 2020. https://rebelion.org/los-independentistas-ante-las-elecciones-en-el-2020-y-la-tercera-fuerza/

(9) Reflexiones sobre el Frente Puertorriqueñista. Rebelion.10 de abril de 2021. https://rebelion.org/reflexiones-sobre-el-frente-puertorriquenista/

(10) Un salto en calidad en la lucha contra la deuda odiosa colonial.  Rebelión. 20 de noviembre 2019. https://rebelion.org/un-salto-en-calidad-en-la-lucha-contra-la-deuda-odiosa-colonial

(11) Conciencia de un periodo especial en Puerto Rico. 7 de septiembre 2020. Revista Rebelión. https://rebelion.org/conciencia-de-un-periodo-especial-en-puerto-rico/

(12)  Véase para esas negociaciones: Libro Rojo, Documentos presentados a las Cortes en la legislatura de 1898 por el Ministro de Estado, Editorial de la Universidad de Puerto Rico (1988),

(13) Un salto en calidad en la lucha contra la deuda odiosa colonial.  Rebelión. 20 de noviembre 2019. https://rebelion.org/un-salto-en-calidad-en-la-lucha-contra-la-deuda-odiosa-colonial

(14) Delgado Pasapera, Germán. Puerto Rico y sus luchas emancipadoras (1850-1898).

(15)Véase:

(a) Reflexiones  para un pensamiento crítico nacional. Post Antillano. 10 de mayo 2015.

http://elpostantillano.net/index.php?option=com_content&view=article&id=14116:jose-nicolas-medina-fuentes&catid=331&Itemid=1035

(b) Un salto en calidad en la lucha contra la deuda odiosa colonial.  Rebelión. 20 de noviembre 2019. Ver enlace arriba (13).

 

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Fuente: Rebelión

  

ATLAS HISTÓRICO DE AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE

 

Correos del Sur Nº150

 

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Resumen Latinoamericano: Abril

 

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Premio Aquiles Nazoa Periodismo Digital 2015

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