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05/07/22
El G7 intenta dramáticamente detener el enriquecimiento ruso
Por Tulio Ribeiro

Mientras Rusia avanza, controlando ya la parte más industrial de Ucrania, el acceso al mar, la UE y EEUU intentan frenar el enriquecimiento ruso. El tema ya llevó a Estados Unidos y China a conversar a través de sus representantes económicos sobre la crisis mundial con el conflicto. Las batallas militares se intensifican y la presión sobre la demanda de energía continúa aumentando. Por lo tanto, Occidente está tratando de limitar las ganancias al anunciar planes de precios máximos para tratar de contener los crecientes ingresos petroleros de Rusia que financian sus operaciones.

En este contexto, el ‘Grupo de los Siete (G7)’, una organización de las naciones occidentales más ricas del mundo, declaró que estudia la viabilidad de limitar los precios del petróleo ruso, con la intención de que Moscú capitalice aún más con saltos al alza. en los precios de mercado debido a la crisis en Ucrania.

El estratégico incluye a la mayoría de los adversarios más ruidosos de Rusia, como Estados Unidos, Alemania y Gran Bretaña. La declaración trata sobre el intento de detener la exportación de petróleo ruso a un precio determinado obligándolo a bajar. La propuesta muestra cuán dramático el intento de expandir la OTAN llevó a la economía mundial, con inflación y escasez de alimentos. Intención verbalizada de forma peligrosa, con un Kremlin actuando como en el caso de exigir el pago en rublos de sus mercancías, revalorizando su moneda.

La estratagema es la teoría de trabajar a través de un sistema para reducir o prohibir el seguro o la financiación de los envíos de petróleo ruso por encima de un cierto valor. En la práctica o en hipótesis, difíciles de definir, si un petrolero accede a recibir un cargamento de petróleo de Rusia a un precio por barril superior al del G7, no podrá obtener los servicios financieros y de seguros indispensables para tal la transacción salió bien. -exitosa.

Las dificultades para operar un acuerdo de este tipo comienzan con la necesidad de involucrar a países además de sus miembros, especialmente a los grandes consumidores de petróleo ruso, como China, India y Turquía, y sería necesario encontrar productores alternativos para cubrir la brecha de suministro, y en el sector energía, gas y petróleo, no hay elasticidad de producción. Siendo el sector petrolero simultáneamente un mercado de capitalismo de libre comercio, pero al mismo tiempo protegido y controlado por un cártel global muy poderoso.

¿Cuál sería la reacción del mercado ante un mecanismo técnico destinado a limitar el precio del petróleo a través de servicios relacionados con el petróleo y seguros de exportación? Sería un desafío para Occidente tener éxito en tal persuasión, ya que no es un ‘monopsonio’ (un comprador dominante o un sistema de compra que puede decidir los precios en el mercado), a pesar de ser un gran demandante.

Las consecuencias no deseadas que tienen en los mercados globales son impredecibles, y esta conclusión puede demostrarse por el resultado de numerosas sanciones que, en realidad, debido al protagonismo de Rusia y China, simplemente no condujeron a los objetivos estadounidenses.

Por tanto, por la estrategia de las naciones más ‘neoliberales’, vendría otro intento de interferir en los mecanismos del mercado, lo que sólo puede conducir al desequilibrio del propio mercado. La postura de Moscú sugiere que cualquier plan de tope de precios conduciría a una escasez en los mercados mundiales de petróleo y al alza de los precios para los consumidores europeos. Ya que operativamente para las empresas impediría a las instituciones financieras, especialmente a las aseguradoras de buques, transportar petróleo ruso a menos que el precio del petróleo estuviera por debajo de un precio acordado.

Este año, las autoridades rusas ya han demostrado sus tácticas al obligar a comprar rublos o negarse a exportar gas a Europa. Por lo tanto, es probable que Rusia simplemente deje de exportar a Occidente si el G7 intenta implementar esto, o al menos limitar el suministro. Finalmente, Moscú tiene un camino abierto para obtener ingresos masivos de la venta de productos energéticos a China, India y otros lugares. Putin confía en poder sobrevivir y reducir la exportación de sus productos a Europa.

La paciencia estratégica de Putin parece milenaria, mientras que la demanda de energía de los europeos es inmediata. Así que la relación entre Rusia y Occidente no puede empeorar, ya que el bombeo de gas de Moscú actualmente es solo para que Europa funcione de cara al invierno que se avecina. ¡Por el frío, enero es el límite!

Fuente:
Portal Alba

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