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08/07/22
El norte de África se convierte en un escenario para la confrontación de la OTAN con Rusia y China
Por Abdelhamid Jmahri

El nuevo concepto estratégico de la OTAN ha situado el norte de África en la zona de intereses estratégicos de la Alianza en el flanco sur. Así, el nuevo mapa político-militar de la organización ha mostrado por primera vez un frente desplazado hacia el sur, hacia el continente negro, si bien las declaraciones, documentos y proyectos de la OTAN otorgan el protagonismo al flanco oriental de Europa, donde Rusia está llevando a cabo su operación militar en Ucrania.

El norte de África se menciona entre las regiones que constituyen un escenario de confrontación con Rusia. Dado que el alcance local de la influencia de Moscú varía económica, militarmente y de otro modo (en Libia, Argelia y Marruecos), la posición de la OTAN frente a la región se define por el curso de la votación contra Rusia sobre el tema de Ucrania.

Argelia se abstuvo en la votación, Mauritania condenó las acciones rusas, mientras que el representante de Marruecos ni siquiera estuvo presente en la sesión de la ONU. Esto demostró que los intereses nacionales fueron determinantes en la decisión de cada estado, pero no impidió que la situación evolucionara o que se adoptara una posición más clara en el conflicto inminente.

El papel de España es probablemente uno de los aspectos que arrojan luz sobre el futuro del norte de África de cara a acontecimientos estratégicos. Se ha vuelto decisivo porque Madrid ha conseguido redactar una nueva hoja de ruta de la Alianza y conseguir que se adopte. Además, España hizo todo lo posible para asegurar el éxito de la organización de la cumbre. Su objetivo era afirmar la noción de que el flanco sur de la Alianza es tan importante como los demás. El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, dijo: “Nos aseguramos de que el flanco sur de la OTAN no fuera olvidado”. Por tanto, el papel de España es una clave importante para entender la situación actual del norte de África y sus perspectivas.

España ha entrado en una nueva fase de las relaciones estratégicas con Marruecos y, gracias a su papel en la organización de la cumbre, se ha convertido en representante de la OTAN en materia de migraciones y terrorismo. Y la ventaja de la situación actual con el vecino del sur es la firma de acuerdos dignos del siglo XXI. Por su parte, Mauritania ha revivido la ratificación del Acuerdo de Cooperación, Buena Vecindad y Amistad con Madrid firmado en 2008.

Los españoles se mantienen alejados de Argelia por el tema del Sáhara Occidental, porque tomaron una decisión histórica que fue impugnada por Argel. La tensa situación entre estos dos países ha llevado al uso del petróleo y el gas como arma, que la OTAN considera prohibida hacia cualquier país miembro.

El secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, menciona en la lista de crisis en el espacio africano vecinos el terrorismo de la OTAN, la migración ilegal, la amenaza del uso del petróleo y el gas como arma y las llamadas guerras híbridas en las que los territorios del norte de África son una fuente o una arena para el conflicto y la influencia de fuerzas externas. Este es probablemente el significado de las declaraciones de Jens Stoltenberg, que señaló que los estados miembros estaban preocupados por las aspiraciones rusas y chinas de expansión política, económica y militar hacia el sur de la OTAN. La Alianza apunta a la inestabilidad que podría causar su mayor influencia, por lo que persuadirá a sus socios en la región para que adopten una postura intransigente según el principio “los que no están con nosotros están contra nosotros”.

China está en primera línea y la Alianza ha decidido por primera vez acusarla de crear amenazas sistemáticas. Mientras que el resto del mundo se ha convertido en un frente anti-China, especialmente en la región del Pacífico, el norte de África está preocupado por las futuras inversiones estratégicas de Beijing en el Mediterráneo, en los países africanos al sur del Sahara y en el norte de África. China está ampliando su influencia en la región, especialmente en el sector económico y como socio estratégico, sin tener allí una presencia militar formal e informal. Beijing tiene fuertes relaciones con Marruecos, un aliado de la OTAN y la UE. Mauritania tampoco renuncia a las perspectivas de cooperación económica con China. Este es también el caso de Argelia.

El futuro próximo no será halagüeño para los países, salvo para aquellos que han logrado tomar una posición firme en la guerra trilateral que ocupa todos los pensamientos de Europa, así como en otro asunto estratégico que preocupa a los aliados de la OTAN. En particular, estos países están adoptando un enfoque fiable y convincente de la seguridad. Esta es la lucha contra el terrorismo, es decir, una estrategia para crear condiciones para la estabilidad y el desarrollo, y medidas políticas para defender la soberanía mientras se construye una asociación internacional basada en los intereses nacionales. Sin duda, el mayor error sería optar por una visión estrecha de la situación y renunciar a cualquier cooperación y alcance para construir una coalición norteafricana eficaz capaz de desempeñar un papel en el establecimiento de un equilibrio estratégico global.


Abdelhamid Jmahri, escritor y periodista marroquí, editor del diario en lengua árabe Al Itihad Al Ichtiraki.

Fuente:
Internacionalista 360

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