SpanishPortugueseEnglishFrenchChinese (Simplified)RussianPersianArabic
11/06/21
Nicaragua. La bandolera aristocrática
Por Carlos Fonseca Terán

Cierta distinguida señora de nuestra aristocracia bananera ha sido descubierta como la cajera principal de los recursos provenientes de potencias extranjeras y hostiles a Nicaragua, entre cuyos beneficiarios están los autollamados “periodistas independientes”, que han quedado en evidencia como asalariados al servicio de intereses extranjeros y contrarios a los de nuestro país.

En cualquier país del mundo eso es traición a la patria. En algunos implica cárcel; en otros, pena máxima, pero en ningún ordenamiento jurídico-político, por democrático que sea, es permitido que quien comete ese delito pueda ser candidato a cargo público alguno. En el caso de esta señora, ni siquiera ha sido nunca precandidata, pues no se había inscrito como tal en ningún partido ni alianza política. Hasta un conocido periodista rastrero de los gringos le dijo con desparpajo en una entrevista hasta hacerla sonrojar, que ella no era candidata de nada.

Esta dama de la “alta sociedad” sólo se había limitado a expresar su deseo de ser Presidenta, pero incluso si fuera precandidata o candidata, no estaría exenta de ser investigada, juzgada y condenada en caso de ser encontrada culpable de cualquier delito que se le imputara, llámese lavado de dinero, financiamiento de potencias extranjeras para acciones lesivas a los intereses de la nación, u otro hecho delictivo del tipo que fuera. Por lo demás, las evidencias que la incriminan están a la vista y circulando viralmente.

La USAID, la NED, la Fundación Soros, la OXFAM entre otras agencias la han estado financiando con millones de dólares para los fines ya señalados, y el lavado de dinero no ha sido más que un método entre otros, usados en el manejo de estos y otros fondos de dudosa procedencia, ni más ni menos como sucedía en los ochenta con el dinero proveniente del tráfico de drogas, usado por la CIA para financiar a la contrarrevolución, o como sucede ahora mismo también con el financiamiento proveniente del narcoparamilitarismo colombiano a ciertos personajes tenebrosos de la oposición golpista, que no es una oposición legítima, sino una quintacolumna del intervencionismo extranjero en nuestro país.

Tampoco tiene por qué ser motivo de impunidad para nadie el hecho de pertenecer a determinada familia “de abolengo”. Nicaragua no solamente ya no es una colonia, sino que tampoco es el país que se repartían entre ellos los somocistas, perros guardianes del imperialismo, y aquellos a quienes el Comandante Carlos Fonseca llamó “los aristocráticos príncipes herederos libero-conservadores que encabezan la pseudo-oposición, perversos demagogos a quienes un día el pueblo de Nicaragua llamará a cuentas” (vaya profecía), refiriéndose de esta manera a la pseudo-oposición burguesa que había en tiempos del somocismo.

Bien llamada así, entre otras cosas, porque ambos sectores de la derecha proimperialista (liberales somocistas y “aristocráticos príncipes herederos” conservadores ayer y liberales advenedizos hoy) hacen ahora causa común en contra de nuestra patria y nuestra Revolución, como hicieron también causa común liberales y conservadores en contra de la heroica y victoriosa resistencia de Augusto C. Sandino frente a la intervención norteamericana.

Conviene no olvidar que el panfleto oligárquico por muchos años propiedad de la familia a la que pertenece la “princesa heredera” hoy procesada por la justicia, fue el primer medio de comunicación que usó, a coro con los gringos, el término “bandolero” para referirse a nuestro más importante héroe nacional. Pero como queda visto, los bandoleros son ellos; sólo que ahora no quedarán impunes, y como predijo el fundador del FSLN y continuador de la lucha de Sandino, ahora el pueblo los está llamando a cuentas.

Fuente:
Radio La Primerísima

Editorial

Agenda

Buscar

Búsqueda temática

Revistas Digitales