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26/05/21
Entrevista con Rafael Barajas, presidente del Instituto Nacional de Formación Política de Morena
Rafael Barajas: «Si fracasa el Gobierno de López Obrador a México le espera una mezcla de neoliberalismo y fascismo»
Por Ariel Noyola Rodríguez

Sostiene que la alianza ‘Juntos Hacemos Historia’ enfrenta no solo a la mayoría de los medios de comunicación y un sector de la élite empresarial, sino al propio árbitro electoral.

Rafael Barajas, mejor conocido como ‘El Fisgón’ —seudónimo con el que firma sus caricaturas—, y actual presidente del Instituto Nacional de Formación Política del partido Movimiento Regeneración Nacional (Morena), asegura en entrevista con RT que la elección del próximo 6 de junio definirá el rumbo de la denominada ‘Cuarta Transformación’, el proyecto político encabezado por el presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO).

Sostiene que la alianza ‘Juntos Hacemos Historia’ —integrada por los partidos Morena, del Trabajo (PT) y Verde Ecologista de México (PVEM)— enfrenta no solo a la mayoría de los medios de comunicación y un sector de la élite empresarial, sino al propio árbitro electoral, que ha sido omiso ante las denuncias de irregularidades durante la contienda.

El objetivo de la oposición, comenta ‘El Fisgón’, es poner fin a la Administración de AMLO, primero haciéndose con el control del Congreso este año y, en marzo de 2022, conseguir su destitución a través de la revocación de mandato. Si el Gobierno de López Obrador fracasa, asevera el periodista, a México le espera un futuro distópico, una mezcla de neoliberalismo y fascismo.

El debate continúa dentro del movimiento social

Tras la elección de 2006, cuando López Obrador denunció que hubo fraude electoral, Rafael Barajas ‘El Fisgón’ organizó, junto con un grupo de activistas y estudiantes, ‘círculos de estudios’, espacios de reflexión donde se convocaba a la gente para discutir temas del acontecer nacional.

A 15 años de su puesta en marcha, el caricaturista del diario La Jornada aclara que «el debate y la reflexión no terminaron» con la llegada al poder del político tabasqueño. Estos espacios, sostiene, representan una herramienta fundamental para la defensa de la ‘Cuarta Transformación’.

R.B.: El debate y la reflexión siguen, ahora a través del Instituto Nacional de Formación Política, que busca ser una extensión de los ‘círculos de estudios’. Se trata de profundizar la «revolución de las conciencias», un elemento que fue clave para el triunfo de López Obrador en 2018.

Para combatir un sistema de dominación, es necesario que la sociedad se organice, y el primer paso es la organización del pensamiento. La intención de los ‘círculos’ es construir una inteligencia colectiva muy vasta para dar la batalla a través de argumentos, ideas y proyectos.

Lanzamos una escuela de formación política en línea y está funcionando bastante bien. Tenemos 17.000 personas inscritas y hemos difundido programas sobre diversos temas a través Internet. Hoy tenemos ‘círculos de estudios’ en todo el país, calculo que son 700.

Este esfuerzo tiene el potencial de consolidar un ‘núcleo duro’ de nuestro movimiento, capaz de combatir la andanada mediática. De lo que se trata es de articular una suerte de ‘primera línea de defensa’ en contra de cualquier intento golpista.

«Reformas radicales serían el fin de la transformación»

En estos primeros años de la Administración de AMLO, legisladores de Morena han presentado iniciativas en contra de la lógica económica de los Gobiernos anteriores. Una de ellas fue la propuesta presentada por el senador Ricardo Monreal para reducir las comisiones que cobran los bancos.

El presidente mexicano, sin embargo, expresó su rechazo a la iniciativa, si bien señaló en su momento que el senador de Morena estaba en su «derecho» de impulsar su aprobación. A partir de entonces, sin embargo, la propuesta no ha tenido eco entre los legisladores del partido oficial.

Otra de las propuestas fue la del diputado Alfonso Ramírez Cuéllar, para establecer un impuesto a la riqueza. Esta iniciativa, que es una realidad en Argentina, está a debate en EE.UU., e incluso es promovida por el Fondo Monetario Internacional (FMI), también fue rechazada por el presidente, quien hasta el momento se ha opuesto al aumento de impuestos.

RT: Varias de las iniciativas que van en contra de la lógica neoliberal, como las de reducir las comisiones de los bancos y establecer un impuesto a la riqueza, son rechazadas por AMLO ¿Por qué se opone a ellas? ¿Consideras que es por ‘cálculo político’?

R.B.: Es que estamos en un momento de transición. Lo primero que hay que hacer con los ricos es lograr que paguen impuestos, que cumplan con la ley vigente. Gracias a los simples ajustes que se han ejecutado durante los últimos meses se ha conseguido que muchos de ellos paguen, con lo cual, se ha mejorado la situación de las finanzas de la Nación.

De izquierda a derecha: Antonio Helguera, José Hernandéz, el presidente López Obrador, Rafael Barajas y Pedro Miguel en el Palacio Nacional, 29 de agosto de 2020Cortesía de Rafael Barajas

Ahora bien, estoy de acuerdo que en un futuro hay que poner un impuesto a la riqueza, es una barbaridad la desigualdad social. Sin embargo, si se imponen medidas radicales corremos el riesgo de que haya un quiebre, y entonces se acabó el proceso de transformación. En este sentido creo que hay cierto ‘cálculo político’ por parte del presidente, por eso no apoyó la iniciativa de poner un impuesto a la riqueza.

La ‘mañanera’, un instrumento «eficaz» de comunicación

RT: Uno de los grandes pendientes de los denominados ‘Gobiernos progresistas’ en América Latina fue la reforma de los medios de comunicación, que siguen muy concentrados. Hemos visto cómo se lanzan ‘guerras mediáticas’ contra Gobiernos. Hasta la fecha, sin embargo, no hay iniciativas por parte del presidente para reformar a los medios, tampoco de los legisladores de Morena…

R.B.: El presidente López Obrador sí tiene una estrategia para contrarrestar la campaña mediática en su contra, es muy simple y acertada. Prueba de ello es que tiene a todos los medios de comunicación en contra y, sin embargo, su nivel de aprobación sigue subiendo.

Lo que pueden hacer los consorcios de comunicación en la era de Internet no es tanto censurar, sino marcar la agenda mediática. Sin embargo, cuando el presidente ofrece sus conferencias de prensa por la mañana les quita la agenda de las manos.

Estoy de acuerdo contigo en que es necesario transformar a los medios de comunicación. Hay que promover nuevos contenidos en la televisión y radio públicas, crear medios alternativos, incluso lanzar una plataforma de redes sociales pública, ya no en manos de particulares, pues la usan para defender sus intereses. Los consorcios mediáticos tienen un peso enorme en América Latina.

Los Gobiernos de la región han buscado contrarrestar ese poder. En Venezuela crearon la cadena TeleSur. En Argentina, cuando era presidenta Cristina Fernández, se intentó regular y se le echaron encima (los consorcios mediáticos). Rafael Correa ofrecía conferencias de prensa semanales en las que aclaraba diversos asuntos. Y Andrés (Manuel López Obrador) tiene una conferencia de prensa diaria, es un instrumento muy eficaz.

«México es la esperanza de América Latina»

Legisladores aliados de Morena se han opuesto a iniciativas que, consideran, «ponen en peligro» al mandatario. Fue el caso de la reforma para eliminar el fuero. Gerardo Fernández Noroña, diputado por el PT, rechazó la iniciativa, destacando lo que había sucedido en Brasil: la destitución de Dilma Rousseff como presidenta y el encarcelamiento del expresidente Luiz Inácio Lula da Silva producto de «acusaciones falsas».

La reforma a la Constitución, aseguró el legislador, colocaría el futuro del mandatario mexicano en manos del Poder Judicial, una institución «muy desacreditada» y «presa de los poderes fácticos». Otro factor de desestabilización, consideran analistas políticos, es el papel de instituciones como la Organización de Estados Americanos (OEA), a la que acudieron integrantes de la oposición para denunciar una supuesta «injerencia» del presidente en las elecciones.

RT: Una de las ventajas de que México se haya subido al último del denominado ‘ciclo progresista’ en América Latina son las lecciones que dejan los últimos años a raíz de la coyuntura política en la región ¿Crees que el presidente y Morena ‘tomaron nota’ de lo que pasó en el Continente? ¿Consideras que se subestima a los poderes fácticos y los alcances de instituciones como la OEA?

R.B.: Más que «subirnos al último» del ‘ciclo progresista’, estoy convencido de que México terminó reactivándolo. Todos los mandatarios de los Gobiernos progresistas reconocen que el triunfo de AMLO en 2018 terminó reactivando el ciclo.

Es más, el otro día la expresidenta de Brasil, Dilma Rousseff, nos dijo que ella vino a México después de confinarse por la pandemia porque nuestro país es la «esperanza de América Latina», y creo que tiene razón.

López Obrador y Dilma Rousseff en el aniversario de la fundación de Mexico-Tenochtitlan, Ciudad de México, 13 de mayo de 2021Henry Romero / Reuters

Pienso que México sí ha aprendido de las experiencias latinoamericanas y es por eso que Andrés Manuel (López Obrador) hace las ‘mañaneras’ y nosotros estamos dedicados de lleno a fortalecer al Instituto Nacional de Formación Política. No podemos subestimar a los poderes fácticos.

Y no creo que Andrés (Manuel López Obrador) lo haga. Estamos viviendo una etapa de auge de los pueblos y, en paralelo, una represión brutal de los sectores de la derecha que quieren detener a como dé lugar el auge de la insurrección popular. Pero a veces no pueden, el caso de Chile lo demuestra.

En Bolivia tampoco, hicieron todo para frenar al Movimiento al Socialismo (MAS), se apoyaron en la Administración de Control de Drogas de EE.UU. (DEA, por sus siglas en inglés) y el Ejército nacional y, sin embargo, no pudieron evitar el triunfo de Luis Arce en las elecciones.

El caso de Ecuador es muy grave. Ahí se tejió una alianza entre la extrema izquierda y las organizaciones no gubernamentales, que jugaron a favor de la lógica neoliberal. El correísmo no ganó porque un sector de la izquierda radical terminó alineándose con la derecha neoliberal. En México hay que cuidar que esto no suceda.

Ahora bien, es un hecho que la OEA, a la que todos consideramos el ‘Ministerio de las Colonias’ de Washington, no es todopoderosa. Su poder real es mucho menor del que quisieran los partidos de la oposición. En este sentido, creo que el presidente López Obrador hizo una buena ponderación de lo que significa que hayan ido a la OEA a presentar una queja.

También hay que reconocer que no está ‘manca’, tiene peso y es una institución importante, aunque también muy desacreditada. El papel que jugó en Bolivia la marcó de por vida. Luis Almagro, el secretario general, terminó sacrificando su prestigio.

Elección intermedia definirá el futuro de la 4T

RT: Varios analistas políticos advierten que, si López Obrador fracasa, lo que seguiría en México sería un Gobierno ultraconservador ¿Compartes esta perspectiva? Y, finalmente ¿qué está en juego en la elección del próximo 6 de junio?

R.B.: Por supuesto, pero no solamente es lo que seguiría para México, es lo que seguiría para el mundo. Estaríamos ante una mezcla de neoliberalismo y fascismo. Es una distopía a la que no queremos llegar y tenemos que hacer todo lo posible para evitarlo. Por eso es muy importante que el Gobierno de López Obrador no fracase.

Hoy hay un cambio en el eje de la política del país, se está gobernando a favor de la gente, no de las grandes empresas. Este es un cambio radical. Lo que está en juego en la próxima elección es la continuidad de la ‘Cuarta Transformación’.

Así lo reconoce Claudio X. González —empresario y artífice de la alianza electoral ‘Va por México’—, quien señaló recientemente que quieren controlar el presupuesto y detener los proyectos impulsados por el presidente (el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles, el Tren Maya, la refinería de Dos Bocas, etc.).

El año entrante van a impulsar el fin del Gobierno, cuando se vote la revocación de mandato. Ellos están en una dinámica golpista. Recordemos que, para detener el avance de la transformación, los partidos del viejo régimen formaron una alianza que, cabe destacar, no les ha sumado los apoyos que esperaban.

Todas las encuestas indican que Morena y sus aliados van adelante en las preferencias. Tenemos a nuestro favor la enorme simpatía popular de AMLO. Lo que vamos a enfrentar son tres grandes aparatos de partido, el poder de un sector del empresariado y hasta al propio árbitro electoral, que claramente está operando en contra nuestra. Se necesita ejercer un voto masivo a favor de la coalición ‘Juntos Hacemos Historia’ para dar continuidad al proyecto de transformación.

Fuente:
RT

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