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12/01/22
El ALBA y las alianzas de la cultura
Por Gabriel Jiménez Emán

Desde hace años soy asiduo visitante del estado Barinas, en el corazón de la tierra llanera, donde tengo tantos afectos. Tierra de músicos, artistas, poetas y líderes sociales que siempre me han recibido con alegría; ahí ha habido un lugar para la conversa enriquecedora, con ambientes ganados al diálogo y al cariño; se trata de un estado que merece un liderazgo capaz de echar adelante proyectos e ideas en todos los órdenes, donde su colectivo valore la capacidad de trabajo y la creación que el pueblo barinés puede ofrecer con creces, como lo ha demostrado a través de la historia. Pasé los días de diciembre por Barinas a visitar a los amigos, para ofrecerles apoyo en sus proyectos socio-culturales, donde sobresale la labor realizada desde los espacios de la Casa del ALBA Cultural de Venezuela. Recordemos que el proyecto del ALBA se lo debemos a Hugo Chávez Frías, quien lo propone para hacer frente al nefasto mecanismo del ALCA, y así llevar a cabo una serie de propuestas de integración entre Cuba, Bolivia, Ecuador y varios países del área del Caribe como Antigua y Barbuda, Dominica, Santa Lucía, Saint Vincent y las Granadinas, Grenada, San Cristóbal y Nieves, s fin de luchar contra la pobreza y la exclusión, como un proyecto de complementación social, política o económica entre estos países, promovido inicialmente por Cuba y Venezuela como contrapartida del Tratado de Libre Comercio de las Américas o ALCA, como ya dijimos, impulsado por los Estados Unidos. En el ALBA se parte de una visión solidaria de la integración latinoamericana, y se materializa suscribiendo acuerdos concretos de cooperación. Para el ALBA, el comercio y la inversión no deben ser fines en sí mismos, sino instrumentos para alcanzar un desarrollo justo y sustentable.

En el ALBA se le concede mucha importancia a los derechos humanos, laborales y de la mujer, y a la protección del medio ambiente. A diferencia del ALCA, el ALBA no es un proyecto reformista para privatizar servicios públicos y monopolizar medios de comunicación, sino para fortalecer la participación ciudadana en los asuntos políticos; en el ALBA nos oponemos al llamado libre comercio que promete un crecimiento comercial desmedido: abogamos antes por la intervención estatal para reducir las disparidades entre países, y a la vez hace énfasis en transacciones compensatorias que no requieran del gasto en divisas. Entre otros de sus objetivos, se encuentran también preservar la autonomía e identidad latinoamericanas, priorizar a las empresas nacionales como proveedoras de los entes públicos, enfrentar a monopolios y oligopolios a través de mecanismos que aseguren la sana competencia, y fomentar la transferencia de tecnología y de asistencia técnica. Se aboga también por la soberanía alimentaria, la garantía de un comercio sustentable, la justicia social, la soberanía, la diversidad y la pluralidad de culturas, haciendo énfasis en el reconocimiento de la cultura afrodescendiente, así como en el derecho de autodeterminación de los pueblos indígenas a su vida cultural y a su visión del mundo.

Cuando Venezuela se alió a Cuba a través del ALBA, ésta eliminó todos sus aranceles para productos venezolanos, mientras Venezuela también suprimió las barreras arancelarias. Asimismo se activaron los mecanismos de cooperación, a objeto de equilibrar o compensar las asimetrías entre los países; asimetrías que a la larga pueden profundizarse hasta convertirse en diferencias abismales, si no se les hace el debido contrapeso. Surge así la idea de los fondos compensatorios (llamados Fondos de Convergencia Estructural) a fin de corregir las diferencias que pudieran existir entre los países miembros. Los primeros convenios se efectuaron con Cuba, donde se dieron pasos concretos para lograr proyectos de cooperación económica y social, como los llevados a cabo en la salud y en la educación, a cambio de tecnología y energía; aparte de los efectivos aportes hechos en las llamadas Misiones: Misión Barrio Adentro, Misión Milagro, Misión Madres del Barrio y en las Becas otorgadas en la Misión Ribas.

En otra de las metas, también se trata de realizar cursos de formación entre los países miembros. En pasados años, se habían logrado efectivos progresos con Bolivia y Ecuador en este terreno. En el caso de Bolivia, se logró consolidar el proyecto de Tratado de Comercio de los Pueblos (TCP), donde el comercio debe servir para el fortalecimiento de los pequeños productores, cooperativas, microempresarios y empresas comunitarias. Este elemento, por ejemplo, es central para conocer la filosofía cultural del ALBA, en el momento de integrar la cultura indígena en función de una complementariedad, en vez de dirigirse a una competitividad, concepto éste último extraído del más puro capitalismo mercantil.

En este sentido, dentro del ALBA también se remarca el concepto de diversidad frente a una cultura única (eurocéntrica, unipolar), o contrario a la voluntad de un mercado que dicta siempre los patrones de consumo; también insiste en un desarrollo endógeno justo, basado en el proceder comunitario. Todas estas nociones están contempladas en los contratos suscritos con Bolivia y Cuba, y abiertas en lo futuro a los países con gobiernos progresistas, una vez se produzca la recomposición de fuerzas políticas en América Latina fuera de los parámetros neoliberales que tanto daño han hecho a los pueblos; sin embargo, hoy por hoy, con gobiernos como los de México, Perú, Chile y Honduras que han ganado las elecciones en sus países, sería posible echar a andar estos acuerdos, si los nuevos Jefes de Estado en esas naciones dieran de veras un verdadero giro hacia la izquierda.

En el terreno comunicacional tenemos el ejemplo de TELESUR, un canal de televisión que cada día cobra más importancia como vínculo de unión en nuestros países, a través de cuya señal se emiten programas, noticias, reportajes y análisis necesarios para el conocimiento real de los pueblos de América Latina y el Caribe, mediante una programación transmitida simultáneamente en diversos países a través de una red de corresponsales que dan salida permanente a entrevistas, noticias y trabajos de investigación. Recordemos también que la idea de creación de TELESUR la debemos a la férrea voluntad de nuestro líder barinés Hugo Chávez Frías.

En la parte energética, en el seno del ALBA se pensó en la creación de PETROCARIBE y PETROAMÈRICA, que aún se mantienen como proyectos de integración energética, sin embargo, con los permanentes sabotajes a nuestros recursos financieros y a nuestros activos y empresas con capitales en Bancos extranjeros, han pretendido socavar nuestra economía y desmoralizar al Gobierno Nacional, perjudicando con ello al pueblo. Un día vendrá en que podamos poner en práctica estos importantes mecanismos y proyectos energéticos y comerciales, en bien de nuestras colectividades. Justamente ahora, desde Barinas, se pueden activar estos mecanismos para relanzar un proyecto agropecuario de dimensión nacional, tomando en cuenta las características del Estado en estos rubros.

En el orden cultural, también pueden alcanzarse acuerdos importantes entre nuestros países y pueblos, debido precisamente al sustrato histórico común que poseemos, en cuya raíz está el ideal de Independencia de América y cuya doctrina posee base bolivariana, y ese es un lazo imposible de borrar. Nuestras principales ideas provienen de Bolívar, Miranda, Sucre, Urdaneta, Bello, Rodríguez y tantos otros, y ese pensamiento prosigue en los siglos XX y XXI, alimentado con las ideas y acciones de próceres y pensadores de México, Cuba, Ecuador, Nicaragua, Perú, Bolivia, Argentina, Uruguay y por países del Caribe anglo y francoparlante. En todos ellos hay semillas bolivarianas bien esparcidas, y ello permitiría que las ideas comunes puedan ser compartidas con un mayor número de interlocutores.

Es posible trazar una programación cultural desde la Casa del ALBA Cultural de Venezuela en Barinas, a fin de continuar acercando las manifestaciones del arte y del pensamiento a nuestras comunidades. En tal sentido han trabajado sus directivos en los últimos años. El poeta y abogado Livio Delgado Godoy, su presidente, y su Vicepresidente Jesús Trejo (efectivo gerente logístico, comunicador, poeta y alto gourmet), con el apoyo de un equipo de obreros y trabajadores, cultores y profesionales especializados en las distintas disciplinas, merecen ahora el respaldo de las nuevas autoridades que tomarán las riendas políticas del estado durante la nueva gobernación, y ello le permitirá seguramente adquirir un nuevo impulso. Delgado Godoy proviene de una generación de humanistas formados en la Universidad de los Andes con amplio conocimiento del Derecho, escritor y revolucionario a carta cabal, con una hoja de trabajo de probada honestidad a través de los años. A esa generación de Livio pertenecen también los barineses Arnulfo Quintero López, Avilmark Franco, Laurencio Zambrano, Vladimir, Leonardo y Federico Ruiz, Alberto José Pérez, Arnaldo Erazo y Guillermo Jiménez Leal, entre muchos otros. Por cierto, en los días de Navidad y Año Nuevo fueron cordiales las reuniones en las casas de Ángel Muñoz e Isabel Valero; el trovador Laurencio Zambrano y su compañera Leida Ricoveri; en otra oportunidad, en un patio bajo la sombra de un árbol de tamarindos en casa de Eyisto Paredes «Manuelapa» pasamos una tarde inolvidable con Raúl Ruiz, Ana María Oviedo y Leonardo Ruiz (uno de los mejores ensayistas y poetas de Venezuela, a mi entender); o la inolvidable velada propiciada por Jesús Trejo con Andreina Maita Sierra, Alexander Linares y los niños Luis Enrique y Juan Carlos, en cuya compañía transcurrió la nochebuena divirtiéndonos entre las gracias de un perro, un gato y un gallo que cobraron vida simbólica, y anunciaron el alba de una nueva amistad. Asimismo, el año nuevo nos recibió en el cálido hogar de las hermanas Herrera Bolívar: Vilma, Eneida, María Adela y su hermano César Enrique, «Kike» y las niñas María Sofía y Sofía Valentina, donde la tertulia transcurrió bajo el signo de una esperanza nueva para Barinas.

La Casa del ALBA Cultural de Venezuela está situada en pleno centro de la ciudad de Barinas, frente a la Plaza Bolívar, y ocupa toda una manzana, ello le permite realizar con holgura sus actividades. Se trata del antiguo Palacio del Marqués de Pumar, construido en 1736, con una larga historia de derribos y reconstrucciones. Hasta 1813 es habitado por la familia Pumar-Callejo, por un Marqués afecto a las causas republicanas, razón por la cual fue destruido en 1814 a manos de las tropas realistas; hasta que en 1850 es restaurado por un nieto del marqués de Pumar, Napoleón Sebastián Arteaga, y luego vendido el edificio al gobierno nacional para que sirviera de sede a la Diputación Provincial. El ejército federal vuelve a destruir el Palacio en 1859; y éste torna a ser reconstruido durante el gobierno de Eleazar López Contreras en 1939, sirviendo entonces como Palacio de Gobierno hasta 1957.

Desde que fue cedida la edificación en 2001 como sede para la Casa del ALBA Cultural de Venezuela por el gobierno de Hugo Chávez, ésta ha sido adecuada a varios espacios culturales, entre ellos al Gabinete de Cultura del Estado, ente del Ministerio del Poder Popular para la Cultura, la sede del Centro de Investigaciones Hugo Chávez, la Librería del Sur, tiendas de arte y salones adecuados para Teatro Infantil, títeres y el salón «Voces del Alba» que sirve de auditorio para actividades múltiples; sus amplios corredores reciben anualmente ediciones de la Feria Internacional del Libro de Venezuela (FILVEN), el Festival Mundial de Poesía y diversos congresos y seminarios nacionales e internacionales.

Durante el mes de diciembre de 2021, fui invitado por las autoridades de la Casa del ALBA a participar en varias actividades relacionadas con historia, literatura, artesanía y enología, en todas ellas hubo un importante aforo de personas. Primero asistí a una magnífica muestra de productos artesanales: quesos, embutidos, dulcería, vinos, todos de excelente calidad. Fui invitado por el Club del Vino a pronunciar una charla sobre el preciado licor (se trató más bien de una confesión sobre sus maravillosos efectos) ante un selecto auditorio de catadores, bajo la dirección de Dilman Ramos. La verdad quedé impresionado ante la calidad de este producto extraído de los campos de Barinas. En otra ocasión, en uno de los patios centrales, fui invitado por el director de la Casa, abogado Livio Delgado Godoy, a sostener una conversación sobre Ezequiel Zamora, a propósito de la publicación de una novela mía sobre el gran héroe de la guerra federal titulada Ezequiel y sus batallas. Asimismo, se me llamó a tomar parte del foro » A 17 años del ALBA (TCP)» donde disertamos sobre la filosofía de la Casa del ALBA junto al afable y entusiasta Consejero Cultural de la Embajada de Cuba en Venezuela, Carlos de la Llera Gutiérrez, y la profesora Yarisma Unda, de la Universidad Ezequiel Zamora. En el mismo auditorio, días después, asistimos al bellísimo concierto de navidad por parte de una espléndida coral de voces femeninas dirigida por la profesora Mary Núñez; otro día tuvo lugar un encuentro con un grupo de músicos populares llaneros conformado por los cantores Ramón Ortiz (bandola, voz) y Antonio Prayura Ramos (cuatro, composición) quienes nos deleitaron con sus melodías como sólo el pueblo sabe hacerlo, con su sazón, sencillez y picardía.

Saliendo de la Casa del ALBA, hacia una calle lateral de la Plaza Bolívar se halla el Teatro José Esteban Ruiz Guevara, a donde fui convidado a una lectura de poesía propiciada por el Gabinete de Cultura, junto a los poetas Laurencio Zambrano, Dory Rojas, Ana María Oviedo y Alfredo Ramos, donde también hubo cata de vinos, venta de libros, artesanías y presentaciones musicales. En fin, una jornada extraordinaria, donde los creadores barineses mostraron lo mejor de sí.

Según me anuncia Livio Delgado, la Casa del ALBA Cultural de Venezuela tiene muchas expectativas, en la línea de seguir construyendo una filosofía Nuestroamericana. En primer lugar, dando continuidad al Convenio «Cátedra Internacional Chávez-Mandela», suscrito entre la Embajada de la República de Suráfrica, y otros Convenios de Cooperación con la Universidad de los Llanos Ezequiel Zamora, a fin de propiciar doctorados en el área socio-cultural. Por otra parte, se propone mantener una colaboración permanente con el Ministerio del Poder Popular para la Cultura y demás instituciones de la región, para la realización de eventos artísticos y de pensamiento a lo largo del presente año.

También me ha comunicado Livio Delgado que existe la posibilidad de realizar en 2022 un Encuentro Internacional de Poesía «Mi delirio sobre el Chimborazo» en la fecha del bicentenario del gran poema de Simón Bolívar, congregando en la Casa del ALBA a un grupo de poetas provenientes de varios países de América, a fin de abordar temas esenciales de la poesía hispanoamericana, relacionados con el espíritu y la cultura de nuestros pueblos. El mes tentativo del evento puede ser octubre del año en curso, el cual coincide con la publicación del poema. Se celebraría, en el marco de este encuentro. un homenaje a los grandes poetas barineses, los hermanos Enriqueta Arvelo Larriva y Alfredo Arvelo Larriva.

También es posible la realización del Seminario «Ética, filosofía y pensamiento Nuestroamericano». Se trata de un diálogo para la unión de los pueblos con la participación de escritores y escritoras de varios países amigos, a objeto de lograr la cohesión e irradiación del pensamiento bolivariano. Proponemos, en el marco de este Seminario, un homenaje a la memoria de Hugo Chávez Frías, líder continental de la doctrina bolivariana y visionario del gran proyecto solidario de la Alianza Bolivariana de los Pueblos de América.

Otra tarea posible es la creación del Fondo de Publicaciones de la Casa del ALBA Cultural, el cual editará, entre otras obras, una selección de poesía de Suráfrica traducida por el escritor venezolano Gabriel Jiménez Emán. A la vez, se reimpulsaría una página o sitio web que permita a la Casa del ALBA mantener contacto permanente con instituciones y personalidades de todo el mundo, requiriendo para ello de la consecución del debido servicio de Internet.

A través de estas propuestas y otras que tenga a bien ofrecer la colectividad barinesa, se podrá ir configurando un diálogo importante para conformar una Filosofía Nuestroamericana, tan necesaria en estos momentos en que los imperios de nuevo cuño desean arrasar con los mensajes humanistas de liberación y emancipación, paz y concordia, para arribar así a un nuevo amanecer, valga decir, a un alba distinta para la vida social y espiritual de nuestros pueblos.

Fuente:
Aporrea
Etiquetas: Barinas | Casa del ALBA

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