Flávio Bolsonaro y Lula da Silva disputarán la segunda vuelta del 25 de octubre tras una primera ronda ajustada. Analizamos los resultados presidenciales, las 20 gobernaciones ya definidas, los siete balotajes estaduales y la nueva composición del Senado y la Cámara de Diputados.
- La primera vuelta de las Elecciones Generales de Brasil puso en disputa 1.654 cargos electivos -la Presidencia, 27 gobernaciones, los 513 escaños de la Cámara de Diputados, 1.059 diputaciones estaduales y 54 de los 81 escaños del Senado-, en un proceso con 158.745.463 electores habilitados. De ellos, 918.876 votan desde el exterior, únicamente para la fórmula presidencial.
- Para ganar en primera vuelta en las contiendas ejecutivas se requiere la mayoría absoluta (más del 50% de los votos válidos). Si nadie supera ese umbral, se realiza una segunda vuelta entre los dos candidatos más votados.
- La segunda vuelta está programada para el 25 de octubre, solo para los cargos ejecutivos que no se definieron en primera instancia.
Presidencia
- La elección presidencial se definirá en segunda vuelta entre el actual mandatario, Luiz Inácio Lula da Silva (PT), y el senador Flávio Bolsonaro (PL). Con más del 99,5% de las mesas escrutadas por el Tribunal Superior Eleitoral (TSE), la contienda confirmó la intensa polarización del país, dejó con escaso margen a las opciones de la «tercera vía» y de la izquierda no oficialista, y dio una ajustada ventaja al candidato de la oposición.A nivel nacional, Flávio Bolsonaro obtuvo el 47,1% de los votos válidos frente al 45,0% de Lula da Silva, una diferencia de unos 2,5 millones de votos. El conjunto de las candidaturas menores sumó cerca del 7,6%: Augusto Cury (2,9%), Renan Santos (2,3%), Ronaldo Caiado (2,2%) y Romeu Zema (0,3%).
- El desempeño en los principales colegios electorales fue determinante. En el Estado de São Paulo, Flávio Bolsonaro lideró con alrededor del 52%, en paralelo a la holgada reelección del gobernador Tarcísio de Freitas. En Río de Janeiro se impuso con cerca del 53%, y en el Distrito Federal con el 51,3% frente al 38,1% de Lula. Minas Gerais, el tradicional «termómetro» nacional, también favoreció al candidato del PL, con un 48% frente al 43%, y en Paraná Flávio superó el 60%. Por el contrario, el oficialismo mostró su mayor fortaleza en el Nordeste: Lula obtuvo alrededor del 66% en Bahía y del 63% en Ceará y Pernambuco.
- Estos resultados muestran el escaso peso electoral de las candidaturas nacionales de centro y confirman que la sociedad brasileña sigue estructurada en torno al eje PT-PL.
- De cara a la segunda vuelta del 25 de octubre, el escenario queda abierto. Siete unidades federativas, con Río de Janeiro a la cabeza, disputarán al mismo tiempo el balotaje para gobernador. La contienda dependerá de la capacidad de ambas fuerzas para atraer a los votantes de las candidaturas eliminadas, negociar con el Centrão y movilizar las estructuras locales en el tramo final.
- La abstención, del 21,07%, podría convertirse en una variable decisiva, con un posible sesgo de desmovilización:Puede haber desánimo y mayor ausentismo en los 20 estados que ya definieron su gobernación en primera vuelta, especialmente en los dos mayores colegios del país, São Paulo y Minas Gerais. Ambos ya registraron abstenciones superiores a la media nacional (en torno al 22,4% y al 22,9%), y sin disputas locales en segunda vuelta perderían tracción las maquinarias de transporte y movilización de los alcaldes.
- Asimismo, una mayor abstención perjudicaría de forma asimétrica al oficialismo en los segmentos de menores ingresos (hasta 2 salarios mínimos), lo que llevaría al PT a replicar una intensa campaña de passe livre (transporte gratuito) y logística municipal en el Nordeste y las periferias del Sudeste. Para Bolsonaro, el principal desafío será sostener la movilización del voto de clase media en los grandes centros urbanos del Centro-Sur, donde la ausencia de segundas vueltas locales podría desalentar la participación.
Gobernaciones
- La primera vuelta definió 20 de las 27 gobernaciones (74%). Las gestiones locales mostraron una clara ventaja: al menos 11 gobernadores en ejercicio fueron reelectos, en São Paulo, Bahía, Ceará, Piauí, Pernambuco, Sergipe, Mato Grosso, Mato Grosso do Sul, Paraíba, Santa Catarina y Goiás.
- Victorias amplias como la reelección de Tarcísio de Freitas (Republicanos) en São Paulo, con el 62,65% frente al 36,42% de Fernando Haddad (PT), la de Eduardo Riedel (PP) en Mato Grosso do Sul (67,4%), la de Lucas Ribeiro (PP) en Paraíba (64,3%) y la de Jerônimo Rodrigues (PT) en Bahía (55,2%) sugieren que el manejo del presupuesto y la red de obras estaduales funcionaron como un respaldo eficaz frente a la polarización nacional. Minas Gerais también se definió en primera vuelta: el senador Cleitinho Azevedo (Republicanos) obtuvo el 55,41% frente al 26,25% de Patrus Ananias (PT).
- Entre las dos principales fuerzas de la polarización federal, el contraste con 2022 es notorio:
- El PT retuvo su núcleo en el Nordeste, con tres triunfos en primera vuelta (Bahía, Ceará y Piauí), pero no ganó ninguna gobernación fuera de esa región y disputará dos balotajes (Distrito Federal y Rio Grande do Norte). En Ceará, Elmano de Freitas se impuso con el 52,85% frente al 46,55% de Ciro Gomes.
- El PL logró cinco victorias directas, concentradas en el Sur y el Norte: Paraná, con Sergio Moro y un ajustado 50,11%, Rio Grande do Sul con Luciano Zucco, Santa Catarina con Jorginho Mello, Rondônia y Roraima. Además, disputará los balotajes de Río de Janeiro y Amazonas.
- El gran ganador territorial de la jornada fue el bloque de centroderecha (Republicanos, PSD, PP, MDB y União Brasil), que se quedó con 10 de las 20 gobernaciones resueltas: el PSD ganó en Amapá, Maranhão, Pernambuco y Sergipe; Republicanos en São Paulo, Minas Gerais y Mato Grosso; el PP en Mato Grosso do Sul y Paraíba; y el MDB en Goiás. Con São Paulo y Minas Gerais -los dos mayores colegios electorales del país- bajo su control, este bloque se consolida como un polo autónomo con capacidad de negociar las condiciones de gobernabilidad con Brasilia desde una posición de fuerza.
- Finalmente, siete unidades (26%) definirán a sus gobernadores en la segunda vuelta del 25 de octubre:
Elecciones legislativas
- La renovación del Congreso Nacional confirma un desplazamiento hacia la derecha y la centroderecha, impulsado por la renovación de dos tercios del Senado y el peso de las federaciones de centro en la Cámara de Diputados.
- En el Senado, la disputa por las dos bancas en juego por Estado funcionó como un motor del voto conservador. El Partido Liberal (PL) fue la fuerza con más senadores electos: 19 de las 54 bancas en disputa, lo que le daría 28 de los 81 escaños, cerca de un tercio de la Cámara alta. El PL se quedó con las dos bancas en el Distrito Federal (Michelle Bolsonaro y Bia Kicis), Río de Janeiro (Carlos Portinho y Carlos Jordy), Mato Grosso do Sul y Rondônia.
- MDB y PT quedarían como las siguientes bancadas, con ocho senadores cada uno. La izquierda concentró sus victorias en el Nordeste: en Ceará, por ejemplo, fueron electos Cid Gomes (PSB) y Luizianne Lins (Rede). En Paraná, en cambio, el PT perdió las dos bancas en disputa, incluida la de Gleisi Hoffmann.
- Con este resultado, el PL por sí solo no alcanza la mayoría absoluta (41). Para reunir los tres quintos (49) que exigen las reformas constitucionales, o los dos tercios (54) necesarios para condenar en un juicio político a integrantes del Supremo Tribunal Federal, dependerá del apoyo de los partidos de centro.
- En la Cámara de Diputados, el reparto de las 513 bancas confirma la fragmentación del cuerpo. La mayor bancada es la federación União Progressista (União Brasil y PP), con 104 diputados. Le sigue el PL, con 98, que se mantiene como el partido individual más grande. La Federación Brasil de la Esperanza (PT, PCdoB y PV) obtuvo 81 escaños; sumando a PSOL-Rede (15), la izquierda reúne alrededor de 96 diputados. El MDB logró 41, y junto con el PSD y Republicanos el bloque de centro se consolida como el espacio articulador indispensable para cualquier proyecto de ley.
- Una de las conclusiones de la jornada es que la elección simultánea de dos senadores por estado permitió al PL canalizar el doble voto en favor de la derecha. El Senado se perfila, así, como un contrapeso frente a un eventual gobierno del PT, o como un impulsor de proyectos en caso de una victoria opositora.
- Se proyecta también un encarecimiento de los costos de gobernabilidad: el próximo presidente dependerá de la negociación con los partidos del Centrão. El oficialismo actual enfrentaría un Congreso más adverso, y la oposición, en caso de ganar, deberá estructurar alianzas formales para aprobar sus iniciativas.
- Finalmente, el PL y el bloque de centro estarían en posición de controlar comisiones estratégicas, como la Comisión de Constitución y Justicia, y de disputar con ventaja la Presidencia de ambas cámaras a partir de 2027.
Fuente: CELAG
