Los Bonos del Tesoro a 30 años se suicidan haciendo la oferta de pagarlos al 5,31 por ciento, lo que ha sonado a hueco en todos los Fondistas financieros, los mismos ladrones que juegan haciendo que el papel parezca útil, pero ha llegado la cosa a un punto que ni ellos, esos aparatos de ladrones, se disponen a jugar. ¿Qué ven?: que el aparato estadounidense para dominar el mundo pierde por todos lados, la fuerza militar decae, los amigos se buscan otros amigos, y la montaña de la deuda no deja ver el horizonte. Ni su Departamento del Tesoro contiene la hemorragia comprándose a ella misma los papeles de colores con los que ha hecho la Estafa (que llaman Esquema) Ponzi, y no hay cartera de finanzas en el mundo, ni existe una cartera que recoja a todo el mundo, que juegue al juego cuando no hay futuro de ganancias, ni tampoco posibilidad de reembolsarlas más adelante.
Cada medida del régimen de dominio imperial viene a decir que no hay recambio, y queda a la vista cuando todos los que antes obedecían corren a buscar auxilio en soluciones del multilateralismo, lo que hace crecer nuevos planes sin el imperio.
¿Quién tiene una deuda de 40 billones de dólares? ¿Quién debe lo que nadie ve porque no existe? Y aun así el causante apunta tres mil millones más cada día en su “debe” para “pagar” los intereses de lo que debe. ¿Los imperialistas van a cerrar? ¿Van a quedarse sin comer los del negocio de las armas, los congresistas, los sionazis, los amigos de lo ajeno que vienen retorciendo a los pueblos del mundo y gobiernos que defienden su soberanía?
Cada día que pasa el cielo se pone más oscuro. En todos sus proyectos de agresión cuentan con una clausula de uso de armamento atómico, pero siempre se ha quedado atrás, ¿y ahora que vuelven a hablar de ello públicamente quieren decir que se proyecta esa opción como de uso próximo?, ¿es esa su forma de acabar con la deuda?, ¿van a disparar hacia el final de todo lo existente justificándose en una guerra contra Irán?, ¿es por lo que Trump dice que va a ser una “guerra económica devastadora”?
El imperio nos quiere meter en la cabeza que la culpa de lo que haga es de los que se defienden de su depredación. Todo va a ponerse mucho peor. ¿Lo ve la clase trabajadora del mundo que conduce el demonio financiero bancario dolarístico del imperio?, ¿lo ven los de abajo, la gente sencilla?
40 billones de deuda y sin salida. El estado de ánimo del gañán que hace de portero en el club Casa Blanca no parece muy bueno, su aspecto lo dice todo: flequillo de los años de los años 60 del siglo pasado en las pistas de baile de EE. UU., camiseta de tirantes negra, con la barriga colgando y los brazos y pectorales y cuello arrugados como un tomate disecado, y pantalones de piquillo que le hacen las piernas de gamba con pies embutidos en zapatones de punta y brillo de charol, todo un desperdicio ya de su casta, él mismo se ha colgado un cartel donde se lee “Día D Económico”, y no hay nadie que entre al club. Es fácil entender, 40 billones no los reúnen los ricos del mundo todos juntos, pero tampoco los junta el mundo entero.
Detrás del cancerbero ha salido el perrito Beessengt, el guardián del Tesoro, ¡ya ve que guardián!
Crisis dolarra
Por fin los cielos descansan, y los seres humanos nos empleamos en corregir los desmanes de aquellos.
Bajo el barro encontré un fajo de billetes y otro y otro, todo el suelo de la habitación estaba lleno y el papel metido en barro.
Limpié con la mano el que tenía bajo mis pies y vi estampada la cara de Biden, el presidente número 13. Tardé en recoger todo. Al final, por la noche, encendí el fuego de la chimenea y eché varios fajos. Ni el fuego los quería, allí donde caían se apagaba la llama. Los saqué y los puse en la mesa, y añadí leña y la lumbre se recobró. Los papeles, me dije, servirán un día para explicar su crisis.
Fuente: Almayadeen
