El Rey de Malasia, Sultán Ibrahim Sultan Iskandar, visitó recientemente China, lo que marcó el primer viaje de un rey malasio a China desde 2014. La visita proporcionó momentos importantes que fortalecieron los lazos económicos y la colaboración de alto nivel en la Iniciativa del Cinturón y la Ruta (BRI).
Es evidente que tanto China como Malasia han logrado avances considerables en materia de cooperación en materia de infraestructura, incluidos los planes para conectar el multimillonario East Coast Rail Link (ECRL) de Malasia con otras iniciativas ferroviarias respaldadas por China en Laos y Tailandia. La visita de Ibrahim refuerza el optimismo en cuanto a una red ferroviaria panasiática más amplia, y reafirma la disposición de Beijing a impulsar la conectividad regional mediante la implementación del proyecto "Dos países, parques gemelos" y el emblemático proyecto ECRL.
Con el proyecto Twin Parks, Malasia obtendrá importantes beneficios en los frentes industrial y comercial. El emblemático proyecto BRI ya ha ayudado a establecer importantes parques industriales tanto en Guangxi como en Kuantan, lo que brinda una oportunidad de crecimiento para fábricas e industrias que abarcan plásticos, metales, productos electrónicos, bienes de consumo, energías renovables y una variedad de otros productos.
Para aprovechar estas industrias y transformar Kuantan en un centro comercial dinámico, China y Malasia deben trabajar en conjunto para facilitar la capacitación masiva en materias primas y la financiación de la cadena de suministro. La visita de Ibrahim debe considerarse un paso importante para fomentar más inversiones extranjeras en estos parques y reafirmar el apoyo de miles de millones de dólares en nuevos acuerdos de cooperación de la BRI que se alcanzaron en el marco de la reciente 21ª Exposición China-ASEAN en Nanning.
De manera similar, la ampliación de la red ferroviaria panasiática podría aportar nuevos beneficios transnacionales a ambas partes. Como señal positiva, la idea de la ampliación ya ha cobrado fuerza. Durante la visita del primer ministro chino Li Qiang a Malasia en junio se hizo hincapié en las perspectivas de integrar a Malasia en los enlaces ferroviarios de Kunming a Singapur. Los beneficios potenciales de la red ferroviaria panasiática para Malasia son inmensos, como un mayor acceso al mercado de China y una aceleración del comercio de productos básicos. También tiene el potencial de situar las futuras rutas de acceso de Malasia y China dentro del mercado regional más amplio.
Sin duda, la sólida cooperación comercial también ha crecido a pasos agigantados. Por ejemplo, China ha sido el principal socio comercial de Malasia durante casi 15 años. Para los fabricantes malasios, China sigue ofreciendo un mercado de consumo en expansión que respalda un aumento en las exportaciones de productos agrícolas. Todo esto subraya el valor de ampliar los vínculos comerciales y promover más ventajas competitivas entre las economías de estas dos naciones.
Ahora que ambos socios han reafirmado su compromiso de cooperar económica y comercialmente durante cinco años, han surgido amplios incentivos para profundizar los vínculos industriales en las esferas de la manufactura de alta gama y la economía digital. Esto es importante porque Malasia espera extraer alrededor del 25% de su crecimiento económico de la economía digital, lo que subraya los sólidos vínculos comerciales e innovadores con empresas chinas de probada eficacia.
Desde un punto de vista multilateral, la liberalización económica podría hacer evolucionar la cooperación económica chino-malasia en el futuro. Después de todo, ambos países comparten una postura de principios sobre los sistemas alternativos de pago y se oponen a un sistema de comercio multilateral que carezca de controles y contrapesos. Al optar por la membresía del BRICS, Malasia está mejor posicionada para abordar cuestiones económicas globales apremiantes a través de los mecanismos institucionales establecidos del BRICS, así como para intensificar su intercambio de tecnología con China. De manera similar, las prioridades compartidas en materia de integración económica regional podrían cobrar más impulso a medida que Malasia se prepara para la presidencia rotatoria de la ASEAN el año próximo y se compromete a impulsar la asociación estratégica integral entre China y la ASEAN.
No se debe pasar por alto el simbolismo más amplio de la visita de Ibrahim. El rey malasio proviene del estado sureño de Johor, donde se encuentra una megazona económica especial (ZEE) que recientemente obtuvo más de 350 millones de dólares en posibles inversiones chinas. Johor también alberga la zona financiera especial (ZFE) de Forest City, respaldada por China, un área que promete importantes incentivos económicos para acelerar las exportaciones estatales y facilitar el desarrollo socioeconómico más amplio de Johor. Otras áreas de Malasia también están impulsando vínculos con China. Por ejemplo, Kuala Lumpur está cultivando condiciones favorables para más empresas chinas, mientras que los inversores chinos siguen promoviendo inversiones multisectoriales libres y justas.
Estos enfoques complementarios hacen imperativo promover interacciones más de alto nivel entre China y Malasia que refuercen su plan económico quinquenal, abarcando una gama de áreas que van desde la fabricación de alta tecnología hasta la economía digital.
La reciente visita de Ibrahim debe considerarse una oportunidad importante para reforzar las prioridades conjuntas en materia de conectividad y fomentar vínculos más sólidos entre las empresas chinas y malasias que participan en proyectos clave de la BRI. La relación entre China y Malasia se abre ante diversas fronteras, y ambas partes pueden beneficiarse considerablemente de las perspectivas productivas de comercio y conectividad, los compromisos multisectoriales y las inversiones conjuntas.
