SpanishPortugueseEnglishFrenchChinese (Simplified)RussianPersianArabic
01/11/23
Regiones: Palestina
Hay que impedir un genocidio en Gaza
Por Fran Pérez

Israel es el único Estado del mundo que legalizó el derecho a la tortura. Tiene miles de presos políticos palestinos en sus cárceles. Cada año son internados también entre 500 y 700 niños.

Estamos asistiendo a una decisión ilegal y salvaje del gobierno de extrema derecha de Benjamín Netanyahu: la invasión militar con tanques de la franja norte de Gaza con el objetivo, ahora o muy pronto, de arrebatársela al pueblo palestino, para anexionársela. 

Debemos movilizarnos en apoyo a la causa palestina e impedir un genocidio. En múltiples ciudades del mundo los ciudadanos más conscientes e indignados están protagonizando manifestaciones de miles de personas reclamando a sus gobiernos y a la ONU que impidan el asesinato en directo del pueblo palestino. Cuando escribo esto, son ya más de 7.000 muertos, la mayoría población civil, y ya miles de niños inocentes. Los supuestos bombardeos de Israel contra Hamás, lo son en realidad sobre viviendas, hospitales, escuelas o iglesias.

El bloqueo de agua, alimentos, electricidad y combustible está creando ya una crisis humanitaria de dimensiones espantosas y la UE debe exigir su levantamiento inmediato. El desplazamiento forzoso de 1,3 millones de gazatíes del norte al sur, está también prohibido por la ley internacional. Netanyahu no respeta nada pues esta invasión, preparada hace tiempo, busca darle un nuevo bocado territorial a Gaza, pero también resolver su delicada situación en la política interna debido a su autoritarismo y corrupción.

Desde 1947 y tras la ocupación ilegal de Palestina, Israel ha incumplido todas las resoluciones de la ONU. En los bombardeos del norte de Gaza han muerto en estos días 49 miembros de Naciones Unidas, pero lejos de pedir disculpas a la comunidad internacional Netanyahu ha decidido que no otorgará más visados a personal ONU, y a pedir la dimisión de Antonio Guterres por afirmar que el ataque de Hamás tiene su origen en décadas de ocupación ilegal. Su descaro en la violación de los derechos humanos del pueblo palestino, el incumplimiento del derecho internacional abiertamente y del derecho internacional humanitario viene de lejos, y la impunidad de sus crímenes de guerra y contra la humanidad cometidos contra el pueblo palestino, han sido una constante durante décadas, protegido por los EE. UU. con quien mantienen una alianza estratégica.

Hijo del colonialismo, su desprecio a la legalidad y a la comunidad internacional viene realmente de un Estado que debe su impunidad a los EE. UU. y a los países europeos colonialistas. Hecho escandaloso, es el único Estado del mundo que legalizó el derecho a la tortura en su ordenamiento jurídico, para aplicárselo a los palestinos, claro. Miles de presos políticos, muchos sin juzgar durante años, llenan las cárceles de Israel donde cada año son internados también entre 500 y 700 niños. No hay familia palestina sin un niño encarcelado porque es una forma de desequilibrar su estabilidad emocional. El muro ilegal de 800 km sigue en pie a pesar de que la ONU le exigió derribarlo hace años. 

La acusación de antisemitas a todos los que nos oponemos a un genocidio y defendemos el derecho a existir del pueblo palestino, solo busca esconder la violencia del proyecto político expansionista y criminal del Estado de Israel y de la delirante ideología racista del sionismo: creerse el pueblo elegido de Dios al que Dios le ha concedido el derecho a matar palestinos. Ser antiimperialistas es ser antisionistas. Semitas son tanto el pueblo israelí como el palestino y nosotros no tenemos nada contra los pueblos. Pero cada niño palestino muerto debe conmover la conciencia de la humanidad.

El nuevo gobierno español debería reconocer ya a Palestina como Estado independiente, cosa que han hecho ya 138 estados de los 198 países del mundo

Se está perpetrando un genocidio en directo en Gaza y hemos de impedirlo. La movilización del pueblo en las calles y de nuestros políticos en los parlamentos del mundo entero es hoy una obligación y una necesidad que la comunidad internacional dé una respuesta contundente desde la ONU que imponga sanciones a Israel y exija en primer lugar un alto el fuego y atención humanitaria a la población civil de Gaza, víctima hoy de espantosos crímenes contra la humanidad. Por ellos tendrá que dar cuenta Israel algún día ante la justicia internacional. Netanyahu ya está muerto, aunque no lo sabe.

Busquemos también la movilización de nuestros gobiernos de la Unión Europea, porque no pueden ser cómplices de esta barbaridad programada. Los ciudadanos debemos impulsar también la solidaridad con palestina, de todas las maneras, y especialmente la campaña BDS. No comprar productos israelíes es hoy no contribuir a la destrucción de Palestina. Y el nuevo gobierno español debería reconocer ya a Palestina como Estado independiente, cosa que han hecho ya 138 estados de los 198 países del mundo. ¡Viva la lucha del pueblo palestino! Todos a las calles por Gaza.

Fuente:
Mundo Obrero

Agenda

TV / Vídeo / Radio

Búsqueda temática

Buscar