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11/07/22
11/07/1971 | La nacionalización del cobre en Chile
Por Fernando Bossi Rojas

“Hoy es el día de la dignidad nacional y de la solidaridad. Es el día de la dignidad, porque Chile rompe con el pasado; se yergue con fe de futuro y empieza el camino definitivo de su independencia económica, que significa su plena independencia política”. Así comenzaba su discurso el presidente Salvador Allende, el 11 de julio de 1971, en la Plaza de Los Héroes de Rancagua, con motivo de la promulgación de la ley que nacionalizó la Gran Minería del Cobre.

Desde principios del siglo XIX, los principales yacimientos cupríferos chilenos fueron explotados por empresas norteamericanas. Dueñas de la principal fuente de recursos del país, las compañías estadounidenses ejercieron un poder tal sobre el Estado, que en más de una oportunidad mantenían preeminencia sobre él.

La Ley Nº 17.450 (de nacionalización del cobre) también determinó pagar la indemnización correspondiente a las empresas al «valor libro», vale decir, descontando las ganancias excesivas. Esa justa medida ubicaba a las empresas más como deudoras al Estado chileno que como acreedoras.

Señalaba en ese discurso histórico el presidente Allende: “Lo hemos dicho, y sabemos que se entiende nuestro lenguaje, los trabajadores del cobre no serán dueños de las minas para beneficio exclusivo de ellos, son dueños de las minas en cuanto las minas les pertenecen al pueblo, y los trabajadores del cobre forman parte del pueblo, y los trabajadores del cobre tienen que entender, lo saben y lo van a vivir, que el esfuerzo de ellos estará destinado a hacer posible que cambie la vida del niño y la mujer chilena, que el esfuerzo de ellos y el cobre estarán destinados al progreso de la patria, y al sudar trabajando el fondo de la mina están haciéndolo por un Chile distinto, por una sociedad nueva, por el camino que abrimos hacia el socialismo”.

La batalla parecía ganada, pero lamentablemente, no se pudo lograr el objetivo. Con justa razón Pablo Neruda señalará: “Balmaceda fue llevado al suicidio por resistirse a entregar la riqueza salitrera a las compañías extranjeras. Allende fue asesinado por haber nacionalizado la otra riqueza del subsuelo chileno, el cobre”.

Todo parece indicar que la experiencia chilena ya ha sido asimilada por el pueblo, y que esta vez será distinto…

Nota:

NUESTRO COBRE

Por Quilapayún

Fuente:
Portal Alba

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