SpanishPortugueseEnglishFrenchChinese (Simplified)RussianPersianArabic
17/02/22
20/02/1813 | Batalla de Salta
Por Fernando Bossi Rojas

Dicen que el general Pío Tristán, cuando observó a las tropas revolucionarias frente a la ciudad de Salta, exclamó “¡Solo que fueran pájaros!”. El jefe de las fuerzas colonialistas no podía creer que las tropas comandadas por Manuel Belgrano hubieran podido llegar hasta allí sin haber sido antes detectadas. Si bien ya se habían producido algunas escaramuzas que habían puesto a Tristán en conocimiento del avance de los revolucionarios, a éste igualmente lo sorprendió la maniobra, ya que consideraba a la ciudad como una plaza fácil de defender precisamente por su inaccesibilidad.

El coronel Apolinario Saravia –luego destacado comandante de las guerrillas que impedirán el paso a las nuevas ofensivas colonialistas–, gran conocedor de la zona, mostró a Belgrano un camino que no tenían registrado los realistas.

Mientras Tristán quedaba desconcertado por la maniobra de los patriotas, Belgrano estaba al tanto hasta de los más mínimos detalles de los movimientos realizados por los realistas en la ciudad. La red de espionaje, compuesta fundamentalmente por mujeres, niños y campesinos salteños, lo mantenía permanentemente informado.

El 20 de febrero de 1813 se produjo el enfrentamiento. El triunfo de los revolucionarios fue contundente. La bandera creada por Belgrano, la celeste y blanca, flameó en el cabildo de Salta victoriosa.

Más de 400 muertos, 200 heridos y unos dos mil prisioneros fue el saldo de la derrota para los realistas. Belgrano, como siempre magnánimo, curó a los heridos y liberó a los prisioneros bajo juramento de no empuñar nunca más las armas contra la revolución. Unos se olvidaron al poco tiempo, otros cumplieron el juramento y muchos se pasaron al bando patriota.

En la batalla, dentro de las fuerzas revolucionarias, combatieron soldados y gauchos, también mujeres. El caso de Martina Silva de Gurruchaga, es un ejemplo. Junto a otras patriotas reclutó una tropa de campesinos y se presentó en el campo de batalla con una bandera bordada por ella. El triunfo fue total, porque fue un triunfo del pueblo contra el vil colonizador.

¡Gloria y honor a los combatientes independentistas!

Fuente:

Buscar

Búsqueda temática

TV / Vídeo

Editoriales amigas

Revistas Digitales