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08/09/26

Temas: Política

Regiones: Bolivia

Bolivia: más allá de Cerimedo

Por Raúl Llarull

Un conjunto creciente de elementos, conforman expresiones de esa estrategia, que combina lo estrictamente militar con la presión y asfixia económica, sanciones arbitrarias, violaciones de reglas jurídicas internacionales, injerencia en asuntos internos de países soberanos, amenazas, extraterritorialidad arbitraria y unilateralmente declarada, guerras cognitivas y comunicacionales, secuestros, detenciones ilegales, desaparición y atentados en aire, mar y tierra.

Hoy sabemos que también los procesos electorales y las formas tradicionalmente conocidas de disputa político-electoral en las llamadas democracias representativas, forman parte del arsenal bélico de una derecha extremista que no cesa de expandirse.

La detención en Bolivia de Fernando Cerimedo sacó a la luz una infraestructura global que viene desarrollándose a lo largo de la última década. Su caída ha sacudido las estructuras de poder y entornos presidenciales de al menos seis países de la región. Lo que menos difunde la prensa hegemónica son los canales de relacionamiento que llevan al origen de estas redes, la conexión Washington-Miami como nodo de despliegue hacia América Latina y el Caribe.

Cuando todos los caminos llevan a Miami

Cerimedo, de 45 años, es fundador de La Derecha Diario, un portal digital al que se asoció el español Javier Negre; dirige también la agencia de marketing político Numen, que opera en Argentina, pero que fue creada en Florida, el 24 de mayo de 2023 y registrada como Numen Advisors LLC, en 13499 Biscayne Boulevard, North Miami.

«Hacemos campañas negativas», declaró Cerimedo en una entrevista, para explicar que su trabajo consiste en divulgar de manera persistente información que perjudique a candidatos rivales.

Cerimedo participó en la campaña que llevó a Milei a la presidencia en 2023, con asesorías en estrategia digital y comunicación. Su nombre aparece en investigaciones en Brasil por intentar frenar la llegada al poder de Lula, en 2022, impulsando teorías que cuestionaban la limpieza de su triunfo.

El año pasado participó en la campaña que llevó a Nasry Asfura a la presidencia de Honduras y se atribuyó haber promovido el mensaje de apoyo que Donald Trump dio al conservador en su red social antes de los comicios.

El verdadero centro de operaciones de Cerimedo ha sido Estados Unidos. Su canal de acceso fue su socio, el argentino-estadunidense Damián Merlo, propietario de la firma Latin America Advisory Group (LAAG), con sede en Miami, cuyas gestiones ante oficinas del Congreso y del Ejecutivo estadounidense aparecen documentadas en expedientes presentados bajo la Ley de Registro de Agentes Extranjeros (FARA).

Un contrato firmado entre Numen (Cerimedo) y LAAG (Merlo) en septiembre de 2023 sella su apoyo a la campaña de Javier Milei hasta el 10 de diciembre de ese año. El plan ofrecía evaluar oportunidades en medios estadunidenses, preparar artículos de opinión, contactar miembros de la Cámara de Representantes y el Senado –con énfasis en el sur de Florida–, acercarse a centros como Heritage, CSIS, Council on Foreign Relations y Atlantic Council, y organizar una visita a Washington.

Merlo coordinó la entrevista de Milei con Tucker Carlson, como parte de la campaña presidencial, y lo posicionó ante la audiencia conservadora estadounidense.

El agente de Bukele en Washington y Miami

Damián Merlo (Damián Matías Merlo Debernardi,) es el principal estratega, cabildero y asesor de política exterior del presidente de El Salvador en los Estados Unidos. Con sedes operativas en Miami y Washington D.C., Merlo es el artífice de las relaciones públicas del gobierno salvadoreño en el mundo político estadounidense.

¿Qué ofrece Merlo a Bukele? Conexión con el movimiento MAGA, habiendo sido el puente para acercarlo a la derecha estadounidense alineada con Donald Trump.

Se encarga también de concertar citas de alto nivel con políticos en Washington, coordinar entrevistas con periodistas e influenciadores estadounidenses de derecha y moldear la narrativa internacional del gobierno de El Salvador. Ha llegado a poseer cuentas de correo oficiales con el dominio de la presidencia salvadoreña y ha acompañado a Bukele en reuniones políticas clave de alto nivel.

Documentos del Departamento de Justicia de EE. UU. revelan que las empresas de Merlo han recibido sumas millonarias del erario salvadoreño. El periódico digital El Faro reveló el año pasado que, desde junio hasta agosto de 2025, el Estado salvadoreño desembolsó 260,000 dólares a la empresa de Damián Merlo a través de la Compañía de Luz Eléctrica de Ahuachapán (CLEA), una empresa subsidiaria de la Comisión Ejecutiva del Río Lempa (CEL), que no está obligada por ley a divulgar la información de sus contratos.

Los desembolsos de El Salvador a LAAG, oficialmente reconocidos por la empresa ante los organismos de fiscalización estadounidenses, entre 2022 y 2026, superan 1.5 millones de dólares. Facturas oficiales detallan pagos recurrentes de 65,000 dólares mensuales por sus asesorías.

Una declaración FARA de 2021 sobre gestiones para El Salvador documenta una ronda presencial de diciembre de 2020 con Mauricio Claver-Carone –entonces presidente del Banco Interamericano de Desarrollo– y Viviana Bovo, asesora del entonces senador Marco Rubio.

En febrero y marzo de 2021, se registran reuniones de Merlo con Bovo, una llamada con Ricardo Pita (ex asesor del senador Ted Cruz y actual asesor principal para Asuntos del Hemisferio Occidental del Departamento de Estado), una reunión con el congresista Mario Díaz-Balart y una cena con la congresista María Elvira Salazar.

En una sola fecha, el 13 de enero de 2025, la empresa de Damián Merlo declaró cuatro reuniones para la Presidencia de El Salvador: con Gavin Wax, jefe de gabinete de la subsecretaria Sarah Rogers; Christopher Landau, subsecretario de Estado; Ana Quintana, de planificación de políticas, y Viviana Bovo, asesora senior para el hemisferio occidental (que viene trabajando con Rubio desde hace años, como vimos antes).

En la misma fecha, 10 días después de la agresión militar a Venezuela, aparece una quinta reunión, con Joseph Humire, a quien la página oficial del Departamento de Defensa sitúa al frente de Asuntos de Seguridad de las Américas, oficina que formula política regional y supervisa cooperación de seguridad y ventas militares. Humire fue director del Centro para una Sociedad Libre y Segura e investigador visitante de Heritage, con trabajo sobre Venezuela, Cuba, Irán y seguridad hemisférica.

El vínculo del Gobierno de El Salvador con las operaciones y metodologías digitales de Cerimedo ha sido objeto de investigación y cuestionamiento por parte de periodistas independientes, particularmente tras su reciente detención en Bolivia.

Un agente anticubano en los pasillos del poder

Damián Merlo es considerado un «embajador de la derecha de Florida». Debido a su éxito posicionando al mandatario salvadoreño en Washington, otros líderes de la región han acudido a él.

La relación de Merlo con el núcleo cubano-estadounidense antecede en más de dos décadas a su actual actividad como lobista en Washington y Miami. La investigación publicada por el Observatorio de Medios de Cubadebate, el 24 de agosto de 2026[1] y retomada por el periódico mexicano La Jornada, reconstruyó una trama de relaciones empresariales, comunicacionales y políticas que conecta a Cerimedo con Miami y Washington, y pone al centro de la escena a Merlo.

Entre 1996 y 1997, Merlo trabajó durante ocho meses para el Departamento de Estado como oficial de control en la Oficina de Intereses de Estados Unidos en La Habana. Realizaba entrevistas preliminares a antiguos “presos políticos” cubanos que solicitaban emigrar a Estados Unido; asegura haber procesado más de 600 casos.

Entre 2002 y 2007, Merlo fue oficial de programas en el Instituto Republicano Internacional (IRI), donde fue responsable de implementar los programas de la organización para México, Cuba y Brasil, además de preparar informes para el Congreso y altos funcionarios estadunidenses, y gestionar propuestas para subvenciones gubernamentales multimillonarias.

En 2005, Merlo aparece identificado como responsable del programa del IRI que, mediante una subvención al Directorio revolucionario democrático cubano de Miami, impulsaba comités internacionales de “solidaridad” destinados a proporcionar apoyo material, político e ideológico a activistas anticubanos.

Entre 2007 y 2010, tras abandonar el IRI, Merlo fue vicepresidente de Asociados Otto Reich, firma encabezada por el ex funcionario cubano-estadounidense, figura clave de la política republicana hacia América Latina y Cuba. Ese vínculo lo aproxima también al Centro por una Cuba Libre, organización presidida por el propio Reich.

Según The Guardian, Otto Reich fue quien presentó a otro cabildero cubano-estadounidense, Mauricio Claver-Carone, al entonces asesor de seguridad nacional de Trump, John Bolton. Claver-Carone terminó siendo el principal funcionario de la política de América Latina en el Consejo de Seguridad Nacional en 2018.

En 2025, Donald Trump lo designó como enviado especial del Departamento de Estado para América Latina, con el objetivo de que fuese la persona que “ordenara” la región. En 2026 reaparece en Venezuela, como mano derecha de Marco Rubio.

Érase una vez Cambridge Analytica

Otra pieza central de esa red es Brad Parscale, antiguo jefe de campaña de Donald Trump y socio tecnológico de Cerimedo en América Latina. Su pasado lo relaciona con Steve Bannon en la empresa Cambridge Analytica.

El antiguo CEO de Cambridge Analytica, Alexander Nix promocionaba la empresa afirmando que utilizaba datos para “cambiar el comportamiento de la audiencia”. Sus empleados describieron las técnicas como operaciones de “guerra psicológica”. Cambridge Analytica cerró sus puertas en mayo de 2018 tras declararse en quiebra a raíz del escándalo por el uso indebido de datos de millones de usuarios de Facebook. Brad Parscale y Steve Bannon, entre otros, representan la continuidad de una infraestructura que sigue siendo útil y puesta al servicio del mejor postor, siempre que provenga de corrientes conservadoras y extremistas de derecha.

Aquella iniciativa empresarial conocida como Cambridge Analytics no desapareció del universo por el solo hecho de ser descubierta cometiendo ilegalidades. Su infraestructura y logística, que también favoreció el dramático triunfo del Brexit, fue heredada por Parscale y compañía, constituyendo parte de la infraestructura bajo diversas razones sociales como Campaign Nucleus, Clock Tower X, o Influenceable.

En cualquier país donde este grupo de manipuladores actuó, su mensaje daba siempre la impresión de ser algo local, no generado desde el exterior, ni mucho menos por personajes extranjeros. Esa característica lo hacía particularmente eficaz. Como señalaba una investigación del portal Cubadebate [2] “[…] el actor fue inteligible simultáneamente en varias arenas nacionales: no apareció como un agente extranjero idéntico en todas partes, sino como pieza de relatos argentinos, bolivianos, mexicanos, brasileños, chilenos y hondureños. […] esa plasticidad narrativa ayuda a explicar cómo un repertorio transnacional puede naturalizarse localmente.”

Ante los resultados electorales y los niveles de influencia adquiridos por estas maquinarias tecnológicas de manipulación, será importante la educación popular, en particular a las nuevas generaciones, directamente influenciadas por tecnologías de punta en telecomunicación, preguntándonos ante cada agresión digital, o ante cada ola sorpresiva de “me gusta” a posiciones extremistas, supremacistas y racistas, ¿quién programó la máquina? ¿quién diseñó el algoritmo? Con la información disponible, parece la primera y más lógica pregunta que deberíamos hacernos. Luego, habrá que buscar dónde están los programadores. Sabemos a qué intereses responden.

A esta llamada “nueva derecha” extremista, que surge en un primer momento en Miami y El Salvador, para catapultarse al resto de América y el Caribe, con métodos tecnológicos de avanzada, se le cayó el maquillaje que ocultaba su verdadero rostro. Hoy sabemos que su “apoyo popular” en las urnas y en las redes, tiene que ver más con trampas y manipulaciones que con respaldo real. Sus acciones inescrupulosas están por ahora ganando, pero parece difícil que con las informaciones que se revelan cada día, la fórmula siga dando resultados a largo plazo.

Queda, sin duda, un trabajo de educación y activa difusión de la verdad desde el campo popular. Se trata de una de las raras oportunidades que se presenta a los pueblos para derrotar una masiva y extraordinariamente financiada maquinaria de manipulación y dominación contra nuestras sociedades.

Fuente: PIA

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