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24/10/22
Temas: Política
Regiones: China
XX Congreso PCCh: La “Década Decisiva”, la Nueva Época, el Segundo Centenario y la lucha por la Gobernanza Global
Por Miguel Ernesto Salazar

“…la entrada del socialismo con peculiaridades chinas en la nueva época reviste un gran significado tanto para la historia del desarrollo de la República Popular China y de la nación china, como para la historia del desarrollo del socialismo mundial y de la sociedad humana.”

Xi Jinping.

El XX Congreso Nacional del Partido Comunista de China (PCCh) se instaló el pasado fin de semana con la presencia de 2.296 delegados y delegadas de toda China, con el Presidente Xi Jinping a la cabeza bajo un proceso que inicio en Noviembre del año pasado. Durante la instalación del XX Congreso se dio lectura al informe del XIX Comité Central del PCCh, que lleva por título, “Enarbolar la gran bandera del Socialismo con peculiaridades chinas, avanzar en lucha unida por la construcción integral de un país socialista moderno”. Al culminar el desarrollo del mismo no estaremos siendo exagerados en afirmar que este XX Congreso podrá cambiar el panorama mundial, tal y cual como lo conocemos.

Entre los 2.296 delegados y delegadas existe un número de 354 participantes en calidad de observadores elegidos por el Comité Central que incluyen “personalidades no militantes que ejercen o han ejercido el cargo de vicepresidente del Comité Permanente de la Asamblea Popular Nacional o vicepresidente del Comité Nacional de la Conferencia Consultiva Política del Pueblo Chino, vicepresidentes de los comités centrales de los diversos partidos democráticos y de la Federación Nacional de Industria y Comercio, representantes de las personalidades sin afiliación partidaria y de los círculos religiosos que se encuentran en Beijing, y miembros del Comité Permanente de la Asamblea Popular Nacional «. Los 2.296 militantes de toda China, incluyendo a Taiwán, definirán las tareas principales: “la construcción del socialismo, emancipar y desarrollar las fuerzas productivas sociales, esforzarse por liberar al pueblo de la pobreza y lograr cuanto antes la gran revitalización de la nación china como condiciones materiales necesarias para su rápido desarrollo”. Para China llegar a la mitad del siglo XXI significa encaminar su proyecto de cara al segundo centenario de su Revolución, para ello dos etapas comprenden los tiempos a visualizar para quienes debaten el presente y futuro de China, un primer periodo del 2020 al 2035, en el cual materializar “la modernización socialista mediante una brega de 15 años y sobre la base de la culminación de la construcción integral de una sociedad modestamente acomodada” es el objetivo central y un segundo periodo que se prolonga desde el 2035 hasta la primera mitad del siglo XXI, “15 años más de brega a transformar nuestro país, sobre la base de la materialización fundamental de su modernización, en un poderoso país socialista moderno, próspero, democrático, civilizado, armonioso y hermoso”

¿En cuál contexto se desarrolla el XX Congreso del PCCh?

China es desde hace 10 años el motor industrial del mundo. Según datos de Naciones Unidas, China encabeza el listado con el 30% de la producción industrial mundial, duplicando a los Estados Unidos. El PBI de China aumentó su tamaño 240 veces, pasando de 59,716 mil millones de dólares a 14,28 billones de dólares, según datos del Banco Mundial, tomando como referencia los años 1960 y 2019. Es el mayor exportador mundial de mercancías desde 2009 y desde 2017 ocupa también el primer lugar como importador de mercancías, según cifras de DatosMacro. Las exportaciones Chinas están asociadas principalmente a equipos de transmisión, computadoras, piezas de máquinas de oficina y circuitos integrados, siendo los Estados Unidos el principal destino de sus exportaciones. Por otra parte, China es el principal país importador de mercancías del mundo, dejando en segundo lugar a los Estados Unidos. El país asiático es el principal importador mundial de petróleo, hierro, cobre, manganeso, aluminio, zinc, oro, circuitos integrados, semiconductores, soja, carne bovina y porcina, entre otros cientos de productos.

En Latinoamérica, China es el principal socio comercial de Brasil, Chile, Perú, Uruguay y Argentina. El Banco de Desarrollo de China y el Banco de Exportación e Importación de China se han convertido en grandes bombonas de oxigeno para las economías en la región. Sobre Venezuela, recordemos la última reunión entre el Ministro de Relaciones Exteriores de China, Wang Yi y el Canciller de Venezuela, Carlos Faría, en el marco de la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en Nueva York, el pasado 30 de septiembre, 21 años de relación política y comercial vigorosa nos dirán algo de la importancia estratégica de Venezuela para China.  

Ahora sobre datos internos de China, pongamos atención a la información proporcionado por el Banco Mundial, “La pobreza descendió del 96,2% en 1980 al 1,7% en 2018, la esperanza de vida creció de los 35 años en 1950 a los 77 años en 2018, la tasa de mortalidad infantil disminuyó del 200‰ en 1960 al 6,1‰ en 2018, el PBI per cápita pasó de $982 dólares en 1990 a $16.804 dólares en 2019 y el coeficiente de Gini bajó de 43,7 puntos en 2010 a 38,5 puntos en 2016”. Claro lo ha dejado el Presidente Xi Jinping en su intervención al señalar la contradicción principal en la lucha por “El socialismo con peculiaridades chinas ha sido el eje temático de toda la teoría y la práctica del Partido”“la principal contradicción de nuestra sociedad en la nueva época es la que hay entre la creciente demanda del pueblo de una vida mejor y el desarrollo desequilibrado e insuficiente”.

La amenaza China sobre el tigre de papel

Sobre lo que han denominando la “Década Decisiva”, la administración de Joe Biden lanza a mediados del mes de Octubre la “Estrategia de Seguridad Nacional 2022”  describe cómo lograra posicionarse los Estados Unidos en la geopolítica mundial con miras a superar a los “competidores geopolíticos”, China y Rusia. En el caso que nos atañe, China es la principal amenaza. Un “década” ante la tradición milenaria china -cinco milenios se expresa fácil- pareciera no tener competencia. No olvidemos, el XX Congreso del PCCh ocurre en un tiempo en que el Partido Comunista Chino supera los 100 años de existencia. Hay una frase de Mao utilizada por el Presidente Xi Jiping en la apertura del XX Congreso, “Si no tenemos claros la historia del Partido y los caminos que ha recorrido a lo largo de la historia, no podremos hacer las cosas mejor”, utilicemos esta idea pero en un sentido inverso, el desconocimiento de la historia del PCCh que va de la mano de la Guerra de Resistencia contra el Japón por parte de los Estados Unidos es el primer obstáculo que Washington se encuentra para establecer una política asertiva hacia China. 

El escenario dispuesto por los Estados Unidos para frenar la vigorosidad y velocidad con que China arriba al Siglo XXI, está en el Indo-Pacifico, veamos con atención el siguiente párrafo del documento de Seguridad Nacional: “También hemos revitalizado la inigualable red de alianzas y asociaciones de Estados Unidos para defender y fortalecer los principios e instituciones que han permitido tanta estabilidad, prosperidad y crecimiento durante los últimos 75 años. Hemos profundizado nuestras alianzas centrales en Europa y el Indo-Pacífico. La OTAN es más fuerte y está más unida que nunca, mientras buscamos dar la bienvenida a dos nuevos aliados capaces en Finlandia y Suecia. Estamos haciendo más para conectar nuestros socios y estrategias en todas las regiones a través de iniciativas como nuestra asociación de seguridad con Australia y el Reino Unido (AUKUS). Y estamos forjando nuevas formas creativas de trabajar en causa común con los socios en torno a temas de interés compartido, como lo estamos con la Unión Europea, el Quad Indo-Pacífico, el Marco Económico del Indo-Pacífico y las Américas Asociación para la Prosperidad Económica.”

“La República Popular China y Rusia están cada vez más alineadas entre sí, pero los desafíos que plantean son, en aspectos importantes, distintos”, dice el documento sobre la Estrategia de Seguridad Nacional de la administración Biden. “Damos prioridad a mantener una ventaja competitiva duradera sobre la República Popular China mientras restringimos a una Rusia aún profundamente peligrosa”.

El Asesor de Seguridad Nacional Jake Sullivan agrego sobre el particular que “nuestro mundo –su mundo- está en un punto de inflexión, en los primeros años” de una “década decisiva”. Los dos principales desafíos estratégicos que enfrenta Estados Unidos, dijo, eran la «competencia geopolítica» con China en un mundo posterior a la Guerra Fría y «la gran escala y velocidad de los desafíos”.

En otro escenario, esta vez en la Cumbre Global de Tecnologías Emergentes del Proyecto Especial de Estudios Competitivos, Jake Sullivan señalaba sobre uno de los aspectos más importante que están presentes en el análisis del Consejo Nacional de Seguridad de los Estados Unidos, lo siguiente: “No necesito decirles que los avances en ciencia y tecnología están destinados a definir el panorama geopolítico del siglo XXI. Generarán cambios de juego en salud y medicina, seguridad alimentaria y energía limpia. Veremos grandes avances y nuevas industrias que impulsarán nuestra prosperidad. Y, por supuesto, nuevas capacidades militares y de inteligencia que darán forma a nuestra seguridad nacional. Preservar nuestra ventaja en ciencia y tecnología no es un «asunto interno» o un problema de «seguridad nacional». Son ambos.” Y luego deja la guinda sobre el postre: “Y trabajamos en estrecha colaboración con el Congreso para garantizar que la Ley CHIPS contenga medidas de seguridad sólidas que impidan que las empresas que reciben dinero de los contribuyentes se den la vuelta y realicen inversiones en China que socavan nuestra seguridad nacional.”

El inquilino de la Casa Blanca Joe Biden recientemente promulgo la Ley CHIPS invierte $52 mil millones para restaurar el liderazgo de EE. UU., en la fabricación e investigación y desarrollo de semiconductores y reducir la dependencia excesiva de los chips chinos. La inversión para frenar al gigante asiático supera a la que fue dispuesta en su época para el Proyecto Manhattan, aquel que dio paso a la bomba nuclear.

Pero el ojo de huracán se arrastra no solo sobre los Chips y demás componentes fabricados por China sino sobre Taiwán, sobre el cual el documento del XX Congreso lo ha dejado claro, la China de Mao y Deng Xiaoping, ha “reforzado su iniciativa estratégica para la reunificación completa de China”.  Tras de la visita de la presidente de la Cámara de Representantes de EUUU, Nancy Pelosi, Taiwán cobra mucho más fuerza en el discurso de los líderes del PCCh, entre ellos, en el del propio Xi Jinping. Los gringos han tratado de colocar contra las cuerdas a Xi Jinping buscando precipitar una situación convulsa a lo interno de PCCh pero sin que esto haya generado una disminución sobre el liderazgo del “tío Xi”. El concepto de una sola China, seguirá marcando la política exterior de China y frente a lo cual no habrá mesa de negociación que impida al gigante asiático lograr su objetivo final «reunificación pacífica y un país con dos sistemas».

Finalmente, el informe presentado por Xi Jinping ante XX Congreso Nacional del PCCh, entre sus líneas deja dos párrafos que resume la complejidad del momento ante el lente opaco, sucio y averiado del binóculo occidental: “El sublime ideal del comunismo y el ideal común del socialismo con peculiaridades chinas constituyen el pilar espiritual y el alma política de los comunistas chinos, así como la base ideológica que mantiene la cohesión y la unidad partidarias. Hay que tomar el afianzamiento de los ideales y las convicciones como la tarea primordial de la construcción ideológica del Partido, y educar y guiar a todos sus militantes para que tengan bien presente el propósito del Partido, yergan su columna vertebral espiritual de comunistas, resuelvan bien el problema del «interruptor general» , es decir, el de la concepción del mundo, la vida y los valores, y devengan conscientemente firmes creyentes y fieles practicantes del sublime ideal del comunismo y el ideal común del socialismo con peculiaridades chinas”.  Y estas otras líneas: “Cuando prevalezca la Gran Virtud, el mundo será de todos. Nosotros, con los pies plantados en este vasto territorio de más de 9,6 millones de kilómetros cuadrados, absorbiendo los nutrientes de la cultura acumulada por la nación china en su prolongada lucha de más de 5.000 años y con la majestuosa fuerza convergente de los más de 1.300 millones de chinos, al avanzar por el camino del socialismo con peculiaridades chinas contamos con el inconmensurable espacio del escenario que nos ofrece nuestro tiempo, un sedimento histórico de una profundidad sin parangón y una inmensa y fuerte firmeza para avanzar” .

A ver como digiere estas ideas el mundo Occidental bajo su concepto de democracia y libertad, sin que para ello signifique que los Estados Unidos como “líder civilizatorio” lleven a la humanidad al borde de la extinción en su afán por frenar su caída libre como hegemón del mundo. A este clan de Occidente le vendría bien aquella frase de Confucio, “El caballero se exige a sí mismo, el hombre vulgar exige a los demás”

Fuente:
Pueblo en Armas

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