“Los hombrecitos deben venir con el pelo corto. Está prohibido pintarse el pelo o maquillarse”
La presidenta anuncia un nuevo reglamento que excluye los teléfonos móviles: “El orden no solamente es en las calles. También tiene que regresar a nuestras aulas”. En las escuelas públicas del Perú, el orden empezará por la cabeza. Los alumnos varones deberán llevar el cabello corto y las alumnas tendrán que olvidarse de los tintes y el maquillaje. También se sancionarán faltas graves como la extorsión, el bullying y la violencia sexual.
También habrá reglas sobre el largo de las faldas y el uso de teléfonos celulares durante las clases. La presidenta Keiko Fujimori ha anunciado este lunes un nuevo reglamento de disciplina escolar que recupera las expulsiones por faltas graves y las notas de conducta, con el objetivo declarado, según el Gobierno, de combatir la violencia y el acoso en las aulas. “El orden no solamente es en las calles. También tiene que regresar a nuestras escuelas, a nuestras aulas”, afirmó Fujimori durante una ceremonia en Chaclacayo, al este de Lima.
La mandataria gobierna un país golpeado por las extorsiones y los asesinatos del crimen organizado, y ha convertido la recuperación del orden en su principal bandera política. Su plan de gobierno en campaña se llamaba, precisamente, “Perú con Orden”. Por ahora, ese propósito parece más fácil de aplicar en los peinados de los escolares que a las bandas criminales. “Los más malcriados no van a estar en las aulas”, advirtió.
“Los hombrecitos deben venir con el pelo corto. Está totalmente prohibido pintarse el pelo o maquillarse”, dijo Fujimori.
El ministro de Educación, José Antonio Chang, se encargó de precisar los límites de la nueva disciplina. Nada de maquillaje, uñas pintadas ni cabellos teñidos. Los niños deberán llevar el pelo corto y las faldas tendrán que quedar por debajo de las rodillas. Las minifaldas, ni pensarlo. Los celulares también estarán prohibidos, salvo autorización del profesor. El rigor sobre la apariencia personal se reservará para las escuelas públicas. Los colegios privados, a los que suelen acudir las familias con mayores recursos, podrán seguir dictando sus propias reglas.
La mandataria sostuvo que las nuevas reglas buscan garantizar un ambiente adecuado para el aprendizaje y el respeto a los docentes, sin que las conductas de algunos estudiantes afecten al resto de la comunidad educativa.
“Por unos pocos estudiantes malcriados no vamos a perturbar la tranquilidad de la gran mayoría de estudiantes que vienen aquí a aprender y a formarse. Los malcriados no van a estar en las aulas. Lo segundo, a los maestros se les respeta. No vamos a permitir el bullying, la violencia ni el acoso sexual”, señaló la mandataria.
Durante una presentación realizada en Chaclacayo, el ministro de Educación, José Antonio Chang, explicó que los nuevos lineamientos forman parte de una política que contempla mejoras en infraestructura, currículo y calidad educativa.
“Darle autonomía a las escuelas significa darles responsabilidades, y una de ellas es lograr una disciplina formativa dentro de sus instituciones educativas», sostuvo Chang, quien señaló que la propuesta busca fortalecer la autoridad de docentes y directores, así como establecer reglas claras para la convivencia escolar. Entre los principales cambios figura la implementación de una nota de conducta en una escala de 0 a 20, en la que una calificación inferior a 11 será considerada desaprobatoria.
Los lineamientos proponen suspensiones de hasta tres días hábiles por medida, con un máximo de cuatro suspensiones al año. Tres faltas graves durante un trimestre o una falta grave pueden constituir motivos de suspensión.
También plantean disposiciones sobre la apariencia de los estudiantes de instituciones educativas públicas. Entre las restricciones anunciadas por el ministro figuran: No permitir el uso de maquillaje, restringir las uñas pintadas, regular el cabello excesivamente largo o teñido y establecer una medida adecuada para el largo de las faldas del uniforme. En las instituciones educativas privadas, cada colegio podrá establecer sus propias reglas de presentación personal, de acuerdo con su autonomía institucional.
«Si un joven de la escuela pública quisiera pintarse el pelo, puede buscar en la escuela privada de repente alguna que le acepte esa condición, pero en la pública no está permitido”, aseveró.
“Creo que son medidas absolutamente equivocadas y nos harán retroceder como sociedad más de tres décadas”, asegura la exviceministra de gestión pedagógica Ana Andrade Pacora. “Estas medidas equivalen a una renuncia declarada de la escuela a formar a las jóvenes generaciones de manera integral y en ciudadanía. No creo que funcionen”, dice.
La especialista también considera sexistas las restricciones sobre la vestimenta de las alumnas. “La chica es la que tiene que cuidarse, en lugar de cambiar la sociedad para que los hombres dejen de acosar. Ese es el mensaje que se está transmitiendo”, advierte.
Las nuevas reglas alcanzarán a un sistema de educación pública que reúne a más de seis millones de escolares. Pero detrás de la cruzada gubernamental contra los peinados hay un problema bastante menos pintoresco. Entre enero y agosto de este año, el Ministerio de Educación peruano registró 11.805 casos de violencia escolar.
En septiembre, un adolescente de 16 años denunció haber sido agredido sexualmente por sus compañeros durante un viaje en autobús escolar. La justicia ordenó el internamiento preventivo de seis estudiantes de un colegio administrado por la marina de guerra. El escándalo llevó al Gobierno a intervenir el centro y reabrió el debate sobre la violencia en las aulas.
“No importa cómo luces, sino cómo tratas a la gente”, señala Andrade. Para la ex viceministra, es un error confundir la apariencia de los estudiantes con su capacidad para respetar a sus compañeros. “Es un despropósito total”, sentencia.
Fujimori defendió las nuevas medidas como una forma de enseñar responsabilidad. “Sé que puede ser bastante estricto, pero créanme que esto va a ser importante a lo largo de la vida”, sostuvo. El reglamento también contempla recuperar las notas de conducta y permitir la expulsión de alumnos por faltas graves. “Todos estos criterios establecerán dis-ci-pli-na”, dijo la presidenta remarcando cada sílaba.
“Por unos pocos estudiantes malcriados no vamos a perturbar la tranquilidad de la gran mayoría de estudiantes que vienen aquí a aprender y a formarse. Los malcriados no van a estar en las aulas. Lo segundo, a los maestros se les respeta. No vamos a permitir el bullying, la violencia ni el acoso sexual”, señaló la mandataria.
Los lineamientos se encuentran desde hoy en etapa de prepublicación. Durante el periodo de 30 días, los especialistas, las familias y la sociedad civil podrán presentar observaciones para mejorar el documento antes de su aprobación definitiva, señaló el gobierno.
Fuente:Sur y Sur
