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21/07/21
Temas: Salud
Regiones: Cuba
Vacunas cubanas contra el Covid-19: un homenaje a Fidel
Por Ariana Campero

Como muestra de su grandeza intelectual y su exquisita sencillez, Fidel Castro solicitó que no se hagan homenajes o estatuas post mortem en su honor, nada material lleva su nombre o su figura en Cuba hasta el día de hoy. Pero la noche del 21 de junio, cuando todo el pueblo cubano se enteró que la eficacia de la vacuna Abdala es de 92.28%, esos aplausos de las 21:00 hrs. que salían desde los balcones, ventanas y puertas en toda la isla, fueron en sí un homenaje del tamaño de todo un pueblo al “Comandante”, como lo llaman cariñosa y respetuosamente lxs cubanxs a Fidel.

¿Qué tiene que ver Fidel con Abdala?  Pues bien, una de sus visionarias y descomunales obras: el Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología (CIGB), fue inaugurado el 1 de julio de 1986, institución prestigiosa por sus investigaciones, logros a favor de la salud y madre de dos candidatos vacunales contra el Covid-19: Abdala y Mambisa. Fue imposible no recordar las palabras del Comandante el año 1960, cuando en Cuba la mayoría de la población era analfabeta, augurando: “…el futuro de Cuba tiene que ser, necesariamente, de hombres de ciencia…”. Y así es.

Las vacunas que se utilizan en el mundo están basadas en diferentes plataformas, algunas de reciente desarrollo, como Pfizer y Moderna, que utiliza un ARN mensajero, y otras con plataformas conocidas y bien estudiadas como las que utilizan las vacunas cubanas, en este caso emplea la plataforma basada en subunidades proteicas, que en su diseño utilizan un agente biológico para la síntesis de un fragmento del virus, la proteína RBD viral[i], que es a la que recurre el virus para unirse a la célula humana; este fragmento es el que es inoculado para que de esta forma el sistema inmune de la persona logre crear anticuerpos contra el virus sin haber sido infectado por el mismo.

Cuba es el único país latinoamericano con cinco candidatos vacunales: Abdala, Mambisa, Soberana 02, Soberana 01 y Soberana Plus, todas son de administración intramuscular, menos Mambisa, que tiene una administración intranasal. Transcurrieron tan solo 15 meses desde que se reportó el primer caso de Covid-19 en la isla para que lxs científicos cubanxs dieran alegrías a su pueblo, consagrándolo como uno de los primeros  países en inmunizar a su población con vacunas propias. Así sucedió con la vacuna Abdala –cuyo nombre es el de una obra de teatro de su Apóstol y Héroe Nacional José Martí–; después de pasar el ensayo preclínico, iniciaron el ensayo clínico en las provincias orientales de Santiago de Cuba, Granma y Guantánamo; cumplidas las fases I y II, que evaluó si el candidato vacunal Abdala era seguro e inmunogénico, se dio inicio a la fase III, siendo un estudio multicéntrico, aleatorizado, a doble ciego, controlado con placebo para la evaluación de eficacia[ii], seguridad e inmunogenicidad. Esta fase se realizó en 48 mil 290 voluntarios, de los cuales 153 enfermaron con Covid-19 después de ser vacunados, de estas personas enfermas 142 fueron placebo y solo 11 tenían administrada la vacuna, dando así una eficacia del 92,28%[iii]; con este porcentaje Abdala logra situarse a la par de Pfizer y Sputnik V.

Soberana 02, Soberana Plus y Soberana 01 han sido creadas en el reconocido Instituto de Vacunas Finlay (IVF), el que, por cierto, provee el 80% de las vacunas utilizadas en el esquema Nacional de Vacunación de la isla. Estos tres candidatos vacunales usan la técnica de subunidad proteica como antígeno vacunal y todas son sometidas a rigurosos ensayos clínicos. El ensayo clínico de Soberana 02 ha comprobado una eficacia de 62% con solo dos dosis, aún estamos a la espera del informe de su eficacia con la tercera dosis de refuerzo con Soberana Plus, la cual seguramente será mayor. Con dos dosis, la vacuna Soberana 02 se coloca a nivel de AstraZeneca y Sinovac.

Soberana Plus, otro de los candidatos vacunales, es uno de los primeros en el mundo creado para pacientes convalecientes de Covid-19 y atractivamente útil para ser empleada como dosis de refuerzo de otras vacunas; esta es administrada en dosis única.

El 97% de la muestra poblacional estudiada ha presentado eventos leves, es decir, dolor o ardor local en el sitio de la inyección. Con la constancia de la seguridad, Cuba inició un ensayo de intervención en su población de riesgo, principalmente dirigido al personal de salud. En una segunda etapa se inmunizó a 1.7 millones de habitantes con las vacunas Abdala, Soberana 02 y Soberana Plus.

Aprovechando la amplia presencia del Sistema de Salud en el territorio, se continuó con la inmunización comunitaria a través de ensayos de intervención. Con una preparación previa y un despliegue inmenso, basado principalmente en la Atención Primaria de Salud, la mayor de las Antillas avanza a pasos gigantes la inmunización de su pueblo, colocándolo así  como el país que más dosis diarias de vacuna antiCovid-19 aplica por cada 100 personas en un promedio móvil de siete días(con 1.36 dosis x 100 habitantes al día), situándose por encima de China, Francia o Chile. Al 3 de julio, un millón 609 mil 454 personas han recibido tres dosis de las vacunas y se han aplicado seis millones 675 mil 818 dosis en total (sumando 1ra y 2da dosis).  

Como era de esperar, la población pediátrica también será beneficiada con la inmunización masiva contra el Covid-19,  desde el 14 de junio se inició el ensayo en población que comprende de 11 a 18 años y una segunda parte de tres a 10 años desde el 28 de junio con la vacuna Soberana, este ensayo se lleva adelante en las instalaciones del Hospital Pediátrico “Juan Manuel Márquez”, bajo estricto control especializado en la ciudad de La Habana. En la provincia de Camagüey se iniciará el ensayo en grupos pediátricos de tres a 18 años con Abdala. Ambos ensayos en grupos pediátricos fueron aprobados por la institución reguladora, el Centro para el Control Estatal de Medicamentos, Equipos y Dispositivos Médicos (Cecmed).

Sin duda, un factor determinante para la inmunización masiva a la población es la capacidad que posee en el sistema de salud, la capacidad y tipo de cadena de frío que tiene cada país; este último punto ha representado un obstáculo para países que quisieron adquirir vacunas como Pfizer, que necesita al menos -70°C; en cambio, las vacunas cubanas se adecuan con facilidad a las condiciones ya establecidas en su propio país (similar a la región), con un requerimiento de 2°C a 8°C para su almacenamiento en cadena de frío. ¡Otra ventaja!

Estos logros tienen triple mérito, porque la ciencia cubana ha desarrollado sus propias vacunas en plena crisis económica mundial por la pandemia y principalmente en medio de un brutal bloqueo económico que le impone Estados Unidos hace 60 años, mismo que se profundizó durante la administración de Donald Trump y se mantiene invariable con Biden.

Latinoamérica tiene una razón más para sentirse orgullosa y esperanzada, las vacunas cubanas son muestra de que nuestra Región puede hacer ciencia al servicio del pueblo sin violar su soberanía y su autodeterminación.

Concluyo este artículo con un fragmento Abdala, que nos nutre con el  espíritu liberador de José Martí:

“–¿Adónde vas? ¡Espera!

–¡Ohm madre mía! Nada puedo esperar.

–¡Detente Abdala! –¿Yo detenerme, madre? ¿No contemplas el ejército ansioso que me aguarda? ¿No ves que de mi brazo espera Nubia la Libertad que un bárbaro amenaza? ¿No ves cómo se aprestan los guerreros? ¿No miras cómo brillan nuestras lanzas? Detenerme no puedo, ¡oh, madre mía! ¡Al campo voy a defender mi patria!…”


[i] “SARS CoV-2 RBD Tetanus toxoid conjugate vaccine induces a strong neutralizing immunity in preclinical studies” Yury Valdés-Balbin y col. ACS Chem. Biol. 2021.

[ii] Registro Público Cubano de Ensayos Clínicos, “Estudio clínico Abdala fase III”.

[iii] Our World in Data, “Vacunas contra el coronavirus (COVID-19)”.

Fuente:
Correo del Alba

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