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23/05/22
Hacia una Organización Latinoamericana de Países Exportadores de Litio (OLPEL)
Por CELAG

La integración latinoamericana en torno al litio no solo es posible, sino necesaria económica y geoestratégicamente

¿Qué tan importante es el litio para América Latina?

  • La emergencia climática está llevando a los países ricos a acelerar la transición energética, con la consiguiente demanda de nuevos minerales: la demanda mundial de litio aumentaría 42 veces para el año 2040. En este escenario, América Latina tiene mucho que ganar si se integra, y mucho que perder si avanza en un proceso de balcanización del litio en el que cada país ¨hace la suya¨. 
  • Bolivia, Argentina y Chile concentran más de la mitad de las reservas mundiales de este mineral (57 %). Por lo tanto, tendrían la llave de un nuevo escenario geoeconómico en materia de transición energética y una fuente segura de divisas para el funcionamiento de sus economías. Según las estimaciones de CELAG (ver anexo 1), para el 2040 las exportaciones de litio alcanzarían los USD 500.000 millones anuales en esos tres países de América Latina: en Bolivia ascenderían a USD 210.719 millones, en Argentina a USD 193.477 millones y las de Chile a USD 96.723 millones. El litio se convertiría en el principal producto de exportación de estos tres países: para 2040 podría representar el 81 % de las exportaciones totales.  

Integración: una oportunidad histórica 

  • La única forma que tiene la región para aprovechar adecuadamente esta ventaja económica es que negocie como bloque mediante la creación de una Organización Latinoamericana de Países Exportadores de Litio (OLPEL). 
  • Debería estar conformada por un núcleo central (Bolivia, Argentina y Chile), a quienes deberían sumarse México y Brasil que, si bien hoy no cuentan con reservas tan importantes, serían actores centrales por la transferencia de tecnología y por su peso geopolítico. 
  • La articulación a nivel supraestatal de estos 5 países podría aterrizarse en dos fases: 
    • Fase de corto plazo: la suscripción de un convenio/tratado fundacional donde se establezcan las premisas básicas estratégicas, la hoja de ruta, las reglas de funcionamiento, así como los principales puntos de coordinación y articulación. 
    • Fase de mediano plazo: suscripción de un convenio/tratado multilateral por el cual se establezca un organismo permanente de articulación y coordinación regional en forma de cartel que tenga como prioridad una política común en materia de precios y producción, y transferencia tecnológica. 
      • Éste debería registrarse en la Secretaría de la ONU para su reconocimiento como organización internacional. La adopción de este convenio, dados los existentes marcos normativos nacionales, no requeriría modificaciones constitucionales porque no se se necesita ninguna cesión de soberanía al organismo supraestatal.

Fuente:
Celag

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