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23/01/22
Regiones: Rusia
El bucle de la anaconda, la estrategia de la OTAN contra Rusia
Por José Negrón Valera

El año 2030 parece convertirse en un horizonte al cual debemos prestarle mucha atención. Tres noticias disgregadas pero que se complementan nos brindan pistas sobre la configuración que tomará el mundo en dicha fecha.

En primer lugar, el Ministerio de Industria y Tecnología de la Información de China informa que, para dicho año, comenzará la comercialización global de las tecnologías 6G, en las que el país asiático tiene ventaja. Dicha tecnología permitirá «un nuevo mundo en el que todo tendrá conexión inteligente a un gemelo digital» integrando la «computación avanzada, macrodatos, inteligencia artificial y cadenas de bloques».

Segundo aspecto. El panel intergubernamental sobre el Cambio Climático de la ONU (IPCC) sitúa en el 2030 «la fecha en que será irreversible el daño al planeta causado por la acción humana. Dicho de otro modo, será el año en que comience la extinción de la especie«. Al igual que sucede en la película No miren arriba, la élite occidental sigue en su afán de colonizar otros planetas, mientras siguen haciéndose multimillonarios producto de la pandemia y la reorganización global del trabajo e ignorando todas las alertas que los expertos sobre cambio climático hacen.

Tercer dato. El articulista Alfredo Jalife-Rahme, citando al académico Homer-Dixon, advierte a Canadá, y podríamos incluir al planeta entero acerca del inminente colapso de Estados Unidos. Según Homer-Dixon «en 2025 la democracia estadounidense podría colapsar, causando una extrema inestabilidad política interna, incluyendo una extensa violencia civil. Ya para 2030, sino antes, EEUU podría estar gobernada por una dictadura de extrema derecha».

El trío de consideraciones a las que nos acabamos de referir, hablan de una fecha que se comporta como un poderoso marcador temporal para entender lo que está ocurriendo en estos momentos en la frontera con Rusia y la demencial carrera armamentística impulsada por la OTAN.

Los movimientos del tablero geopolítico

2030, a juicio del analista geopolítico, Oswaldo Espinoza, entrevistado para Sputnik, es el año del no retorno puesto por el Occidente colectivo para impulsar su agenda de reorganización del mundo y sus áreas de influencia.

Esto incluye «presionar a Rusia en todo su entorno, el llamado espacio postsoviético como parte de un plan que informalmente se ha dado a conocer como ‘el bucle de la anaconda’ y que consiste en cercar a Rusia en todas sus fronteras, con la OTAN haciendo el trabajo en las regiones de Europa oriental, el Báltico, el mar Negro, el Cáucaso y Asia Central, mientras que Japón hace lo propio en el Lejano Oriente ruso, y EEUU y el Reino Unido aumentan la presión en la ruta del norte».

Para Espinoza, este año 2022 y los que siguen servirán para atestiguar el posicionamiento de los actores geopolíticos en el tablero mundial de cara a una «potencialmente terrible confrontación de grandes potencias que todos los expertos ubican alrededor del año 2030».

«No descarto que pueda ocurrir algo similar o de más corto alcance este mismo año, pero de hecho, ninguno de los principales actores estaría dispuesto o se siente preparado hoy para entrar de lleno en un conflicto armado. Dicho en el argot cinematográfico estamos en los tráileres, el estreno real será en el 2030», matiza el analista.

¿Hasta dónde llega el margen maniobra de Rusia para defenderse del asedio planteado por EEUU y la OTAN?

El margen de maniobra y la capacidad de respuesta rusa puede considerarse más bien estrecha y en cierta forma limitada geográfica y temporalmente, de hecho los rusos han declarado que en caso de seguir cediendo a la expansión de la OTAN en sus fronteras ya no tendrían a dónde retirarse, y el canciller Lavrov se pronunció en el sentido del tiempo disponible afirmando que Rusia no esperaría eternamente una respuesta de Occidente a su propuesta de garantías de seguridad por escrito; obviamente primero se le da la oportunidad al diálogo diplomático, pero Rusia no quiere que esto se prolongue innecesariamente y exige una respuesta formal y oportuna.

Ahora bien, la postura de EEUU y la OTAN en las negociaciones de mantenerse firme en su política de expansión, el apoyo constante y sonante a Ucrania con recursos, equipos y personal militar, apuntan al fracaso de los diálogos diplomáticos, dejando a Rusia sin las garantías de seguridad que tanto necesita, por lo que las respuestas y medidas de todo tipo ya se están preparando para conseguir esas garantías por sí misma.

Si se trata de visualizar los escenarios de respuesta a la negativa occidental a aceptar las garantías solicitadas por Rusia, deberíamos considerar en primer lugar las medidas de represalia diplomática, política y económica que buscarían devolver a EEUU y Europa el daño que Occidente provoca y causaría a Rusia con las sanciones. No obstante, el escenario militar es, con justa razón, el que más interesa a la opinión pública, y en ese sentido estimo que en primera instancia Rusia mantendrá y fortalecerá la presencia de sus fuerzas en los distritos occidental y sur, incrementado los ejercicios y priorizando la modernización del equipo y armamento en este hipotético frente con la OTAN.

¿Cuáles son las líneas rojas planteadas por Rusia a las que tendremos que prestar atención?

Las líneas rojas más importantes en este momento, y de las que todos deberíamos estar pendientes, son en primer lugar el fin de la expansión de la OTAN hacia el este, especialmente en el espacio postsoviético, pero sobre todo la prohibición expresa de no incluir a Ucrania y Georgia en la Organización del Tratado Atlántico norte; la otra línea tiene que ver con el emplazamiento de misiles de corto y mediano alcance cerca de las fronteras rusas, en la propia Ucrania o los países bálticos, dada la ubicación de Moscú el tiempo de vuelo de esos misiles hasta la capital rusa sería de apenas unos minutos haciendo muy difícil la defensa, razón por la cual las preocupaciones de seguridad de los rusos están más que justificadas.

El problema es que EEUU y la OTAN no están dispuestos a aceptar las líneas rojas de Rusia, lo cual demuestran con sus declaraciones y acciones, en primer lugar no renuncian a su política de expansión hacia el este, y no excluyen la posible admisión de Ucrania, además invitan a Suecia y Finlandia a renunciar a su histórica neutralidad relativa y unirse definitivamente a la OTAN, rompiendo con el papel que tradicionalmente han jugado en el sistema de seguridad europeo.

Respecto a la otra línea, los rusos han denunciado que los lanzadores de misiles defensivos instalados en Polonia pueden reconfigurarse rápidamente para lanzar misiles de crucero potencialmente nucleares, y por otro lado se mantiene latente la posibilidad de instalar nuevos lanzadores en otros países de la región. Por último, hay que mencionar que ya están llegando las nuevas bombas nucleares estadounidenses desplegadas desde el aire a Italia y Alemania para ser utilizadas por las fuerzas aéreas de ambos países.

¿Es posible que lo sucedido en Kazajistán se repita en otro país postsoviético?

En efecto, como decía en una pregunta anterior, el conflicto está latente en Nagorno Karabaj que recientemente vio alguna actividad de parte de Azerbaiyán, a lo de Kazajistán hay que hacerle seguimiento cercano porque puede volver a complicarse en cualquier momento debido a las decisiones políticas recientes, la presión sobre Bielorrusia no va a cesar sobre todo en torno a la frontera con Polonia, la UE ya prepara un bloqueo económico contra Transnistria donde se encuentran fuerzas de paz rusas, es precisamente esta región que para la Red Voltaire es la siguiente en el plan de la OTAN y finalmente según The Diplomat el apoyo de Kirguistán a la operación de Rusia y la OTSC (Tratado de Seguridad Colectiva) en Kazajistán se debió principalmente a que pueden estar previendo necesitar ese mismo tipo de apoyo en su propio caso. En general, todo el perímetro ruso puede resultar objeto de acciones similares a las de Kazajistán, no solo Europa Oriental, el Cáucaso y Asia Central, también el Báltico, el Extremo Oriente ruso y hasta la ruta del norte.

Fuente:
Sputnik Mundo
Etiquetas: OTAN

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