15/07/21
Regiones: Cuba
USAID promueve y encubre a golpistas en Cuba
Por Misión Verdad

El canciller cubano Bruno Rodríguez condenó este martes 13 de julio la intervención directa del gobierno de Estados Unidos en la manifestación que tuvo lugar en Cuba el pasado domingo 11 y los intentos de desestabilizar la isla.

Rodríguez presentó la evidencia en una conferencia de prensa y señaló que el gobierno estadounidense ha estado invirtiendo durante mucho tiempo en los asuntos internos de Cuba, y recientemente ha aumentado los fondos para algunos grupos y empresas en territorio de Estados Unidos con el fin de incitar disturbios en Cuba a través del impulso de etiquetas por redes sociales.

«Acuso y emplazo al gobierno de los Estados Unidos a que reconozca o desmienta que la compañía establecida en Miami, en la Florida, que generó esta etiqueta [en redes sociales] y generó esta campaña, recibió hace pocos días un certificado del gobierno republicano de la Florida (…) para actuar con fondos estaduales», denunció Rodríguez.

Los principales operadores políticos de la compañía (sin mencionar el nombre) estarían «conectados con una publicación financiada por el gobierno de los Estados Unidos», detalló el canciller refiriéndose al sitio antigubernamental ADN Cuba, y serían parte de un grupo de medios que tienen su base en Miami y que son conocidos por sus acciones anticubanas.

El financiamiento de la campaña mediática se realizaría a través de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID).

Por otro lado, expuso la participación de Twitter, que habría alterado los sistemas de geolocalización de las cuentas que participaron, haciendo creer que estaban en Cuba. «La inmensa mayoría de cuentas que operaron esta campaña están fuera del país», expresó.

Anteriormente, el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, hizo una denuncia similar sobre los disturbios en Cuba, señalando específicamente a la organización no gubernamental Artículo 19 de estar involucrada en la campaña contra el gobierno del presidente Miguel Díaz-Canel.

La ONG fue fundada en Reino Unido (1987) y es miembro del Centro de Asistencia Internacional a los Medios de Comunicación (CIMA) de la Fundación Nacional para la Democracia (NED).

En su sitio web, CIMA describe a Artículo 19 como una «organización diseñada para combatir la censura mediante la promoción de la libertad de expresión y el acceso a la información oficial».

La oficina en México de Artículo 19 tiene un programa de «defensa a la libertad de expresión» dirigido a Cuba, con un financiamiento por parte de la NED de 129 mil 781 dólares. Parte del dinero ha sido utilizado para costear los viajes a Cuba de «capacitadores» del programa que se han reunido con los operadores políticos del intento de golpe.

Recientes liberaciones de fondos de la USAID

La noticia de autorización de nuevos fondos para financiar la sedición en la mayor de las Antillas no es inusual ni sorprendente. Solo en los últimos 20 años, Estados Unidos ha destinado aproximadamente 250 millones de dólares para financiar a intermediarios que generen situaciones de caos, bajo el disfraz de programas para impulsar la democracia.

Hace menos de un mes, el canciller Rodríguez denunciaba que la Administración Biden había solicitado al Congreso de su país un incremento de 20 millones de dólares en el presupuesto a la injerencia contra la isla.

Un artículo de la agencia de noticias Sputnik amplía el dato:

Según información aportada el 29 de mayo por el sitio web Cuba Money Project, que edita el periodista estadounidense Tracey Eaton, la Casa Blanca solicitó al Congreso de Estados Unidos incrementar en un 10% el presupuesto dirigido al Departamento de Estado y a la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) para 2022.

De ese incremento, 20 millones de dólares irían a Cuba, 141 millones para Colombia, 50 millones para México y 50 millones para Venezuela.

También estaría previsto el desembolso de 30 millones de dólares a Radio TV Martí, medio plegado a la agenda de «cambio de régimen» y «subordinado a la Agencia de Estados Unidos para Medios Globales (Usagm), a través de la Oficina de Transmisiones a Cuba», dice la nota de Sputnik citando a Cuba Money Project.

Vínculo con el Movimiento San Isidro

Las protestas antigubernamentales en Cuba son retratadas por medios occidentales como expresiones espontáneas y masivas, pero tienen fuentes de financiamiento que deja en evidencia lo contrario.

En un informe especial del Instituto Samuel Robinson se explica que instituciones como la Fundación Cadal (Centro para la Apertura y el Desarrollo de América Latina) son las que estimulan económicamente las protestas, y sus recursos provenientes «de manos de las sucursales de la CIA para la región; la Fundación Atlas (vinculada a los hermanos Koch), la Fupad (Fundación Panamericana para el Desarrollo), la USAID y la NED».

Otros intermediarios y trampolines para el consumo global son el Instituto de Periodismo de Paz y Guerra, Factual, Distintas Latitudes, Fundación Sueca de Derechos Humanos, Editorial Hipermedia, Diario de Cuba, Cubanet, la Universidad Sergio Arboleda, además de captadores de fondos desde las distintas agencias y fundaciones junto a otras ONG registradas en distintos países que enmascaran a medios como CiberCuba, ADN Cuba, Cubanos por el Mundo, Cubita Now, Cubanet, Periodismo de Barrio, El Toque, El Estornudo y YucaByte.

Teniendo en cuenta esto, más el historial de la USAID en diseñar operaciones engañosas para provocar el caos en países no alineados a la influencia estadounidense, debería tomarse como confesión la declaración que hizo el 2 de junio Samantha Power, directora de la agencia, condenando el encarcelamiento de uno de sus empleados en Cuba, el rapero Maykel Castillo, integrante del Movimiento San Isidro (MSI) y participante del tema «Patria y vida», himno de la revolución de color en curso en la isla.

Desde hace un tiempo, la USAID está apostando a la infiltración en la industria de la música hip-hop de Cuba y la captación de raperos para condicionar culturalmente a las generaciones más jóvenes e incitarlas al «cambio de régimen». Se trata de un proyecto estratégico que tiene como núcleo las principales ciudades cubanas pero teledirigido a control remoto desde Estados Unidos.

El MSI, que desde noviembre de 2020 consiguió un detonante para promover disturbios que se extienden hasta el suceso del domingo 11, deriva de ahí. La huella del dólar está en todos los rastros del intento de golpe de color en Cuba.

Fuente:
Misión Verdad

Editorial

Agenda

Buscar

Búsqueda temática

Revistas Digitales