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19/08/22
Regiones: Argentina
Entrevista con Claudia Lazzaro, dirigente sindical de Curtidores y directora de Trabajo y Cuidados del ministerio de Mujeres bonaerense
«Reivindicamos el feminismo nacional y popular, que en Argentina viene de la mano de Evita»
Por Josefina Figueroa

Agencia Paco Urondo dialogó con Claudia Lazzaro, dirigente sindical de Curtidores y directora de Trabajo y Cuidados del ministerio de Mujeres bonaerense. ¿Cómo ve el mundo laboral nacional y qué avances hay en materia de igualdad de género? ¿Cuáles son las conquistas de las mujeres sindicalistas y cuál es el feminismo que quieren construir?

APU: ¿En qué consiste el rol que desarrolla la dirección a su cargo dentro del ministerio de Mujeres bonaerense?

CL: La Dirección intenta transversalizar la mirada de género en el mundo laboral donde existen desigualdades y brechas. Con ese objetivo fuimos consolidando políticas públicas, como la campaña de “Oficios sin prejuicios” que es una iniciativa para mostrar a las mujeres que están insertas en el mundo de la producción y de la industria. Esa campaña logró el crecimiento de la matrícula para oficios masculinizados en los Centros de Formación Laboral. También despertó una discusión en el sector portuario, y hoy hay mujeres trabajando en los puertos de Dock Sud y San Nicolás.

Esa transversalidad la trabajamos en forma tripartita con los sindicatos y las empresas, a partir de un sello que se llama “Construir igualdad”. También diseñamos herramientas de formación financiera para las mujeres y diversidades porque consideramos que para lograr la autonomía económica tenemos que saber cómo manejarnos en ese universo. Para eso creamos el programa “Nosotras producimos”. Lo lanzamos hace muy poquito con un congreso en el Municipio de San Martín junto a empresarias, cooperativistas, sindicatos y universidades.

Fue una jornada muy productiva que tendrá continuidad porque queremos formar circuitos de producción, de compra y venta, pero también un intercambio de experiencias entre mujeres y diversidades para poder acceder a empleos de la industria y la producción, que generalmente son mejores pagos. En ese universo masculinizado necesitamos que se nos abra la cancha y “Nosotras producimos” viene a plantear justamente ese diálogo tripartito en la cultura del trabajo.

APU: ¿Qué respuestas reciben de estos sectores donde desembarca el Ministerio para fomentar la igualdad?

CL: Lo primero que vemos es que dentro de los otros Ministerios de Provincia se empezaron a generar espacios para transversalizar la perspectiva de género. La pandemia nos hizo ver que la violencia por razones de género iba a crecer, entonces, las políticas del Ministerio fueron en muchos casos direccionadas hacia allí. Pero sabemos que para salir de la violencia del hogar necesitamos autonomía económica, por eso empezamos a generar herramientas en este sentido. Vemos que dentro de los espacios empresariales y sindicales empiezan a ser permeables en generar políticas de inclusión. La provincia de Buenos Aires ha sido pionera en el cupo travesti trans, pero es para el empleo público provincial. Necesitamos generar el diálogo para que en el sector privado también se incluya a las diversidades en el mundo del trabajo.
 
APU: ¿Cómo ves el mundo laboral argentino respecto de otros momentos de nuestra historia?
 
CL: Sabemos que la situación económica del país tiene impacto en nuestras fuentes de trabajo, sin embargo, a pesar de las dificultades se siguen discutiendo paritarias, convenios colectivos de trabajo y condiciones laborales. Eso sucede porque hay un sindicalismo fuerte y un Estado presente. En los años oscuros de los 90, los sindicatos no teníamos paritarias y fue Néstor Kirchner quién, apenas asumió, volvió a discutir paritarias y lo estableció como parte importante en el mundo del trabajo. Ahora tenemos que hacer un balance de cómo estamos y pensar hacia adonde queremos ir. Las organizaciones nos seguimos fortaleciendo y fortalecemos esos diálogos. Obviamente tenemos grandes desafíos por delante que implican, además, incluir a todo un colectivo travesti trans, que siempre estuvo debajo del sótano de la patria, y a las mujeres en el sector de la industria.

APU: ¿Cuáles fueron las conquistas de las Mujeres Sindicalistas de la Corriente Federal?

CL: Desde Mujeres Sindicalistas logramos conciliar que somos trabajadoras, sindicalistas y feministas, primero que nada y ante todo. Antes, decir que eras feminista en tu organización gremial era mala palabra, y viceversa. Creo que pusimos de manifiesto que no solo somos trabajadoras, sino que somos dirigentes sindicales que tenemos una mirada de justicia social y esa mirada no puede ir si no es de la mano con los feminismos. 

En el 2016 fuimos parte de la construcción del primer Paro Nacional de Mujeres. Ahí entendimos, junto con otras organizaciones que no eran parte de la Corriente Federal, que trabajadoras somos todas y por ende, todas padecemos las brechas laborales, en trabajos formales e informales. También salimos a la calle a defendernos de la Reforma Previsional que impulsó el macrismo. 

En este Gobierno conseguimos una ley de Teletrabajo, militada junto a diputados provenientes del movimiento obrero como Vanesa Siley, HugoYasqui y Walter Correa, que coloca en uno de sus artículos las Tareas de Cuidado. Por otro lado, es un logro que haber organizado Encuentros Nacionales de Mujeres Sindicalistas que no existían en la historia de Argentina. Armamos también los cuadernillos de formación titulados “El saber Obrero”, una herramienta necesaria para la militancia sindical que se usan para aprender sobre legislación y derechos, pero también para hablar de los desafíos que tenemos. Además, como Mujeres Sindicalistas reivindicamos la dirección de Vanesa Siley, una compañera que viene del sindicalismo y que hoy preside la Comisión de Trabajo de la Cámara de Diputados porque cuando habla una compañera hablamos todas.

APU:¿Crees que nuestra condición de trabajadoras está lo suficientemente presente en la agenda del movimiento feminista?

CL: Creo que eso forma parte de la disputa por qué feminismo queremos. Nosotras militamos el feminismo y creemos que debe ser con las patas en el barro y en los barrios. Nosotras damos esas discusiones, pero entendemos que no todas las feministas lo hacen. Cuando en el 2018 se debatió la legalización del aborto, hasta la derecha parecía aliada. La misma que después vota en detrimento de la comunidad. Ese es un feminismo de cuello blanco, selectivo, al que no le importa la comunidad sino algunas personas. El feminismo que nosotras reivindicamos tiene que ver con lo nacional y popular, que en Argentina viene de la mano de Eva Duarte de Perón que dejó consignas claras para nosotras las compañeras como el salario universal para las amas de casa , los derechos de la ancianidad , el voto femenino pero y haber logrado conseguir diputadas en el Congreso Nacional, entre otras. Cuando conocimos la obra de Eva entendimos que era feminista y nosotras también.
 
APU: ¿Qué  mujeres representan construcción poder?

CL: Obviamente, Eva Duarte de Perón, la mujer que nos marcó el camino y el destino. Después de ella, Cristina Fernández de Kirchner que es la compañera que siguió cronológicamente la tarea de Evita y es la conductora de nuestro movimiento nacional y popular. Las dos con una simetría no solo en la construcción de poder, sino en la violencia que la derecha ejerció y ejerce hacia ellas. 

Por el lado del movimiento sindical, María Bernabitti fue una mujer que hizo presencia fuertemente en Latinoamérica como primera delegada sindical y fue una de las constructoras del histórico 17 de octubre, saliendo desde Berisso. También quiero reivindicar a Mary Sánchez que fue fundadora de SUTEBA (Sindicato Unificado de Trabajadores de la Educación de Buenos Aires) y también generadora del FinEs (Plan de Finalización de Estudios Secundarios), una revolucionaria para su época. Además de ellas, Vanesa Siley no solo representa el sindicalismo que queremos sino que expresa tangiblemente el trasvasamiento generacional. Ella significa todo eso para las mujeres que queremos un sindicalismo participativo e inclusivo.

APU: ¿Qué es el poder y para qué lo necesitamos?

CL: Para muchos significa una mala palabra en la boca de las mujeres. Creo que, si lo utilizamos correctamente, el poder es  lo que necesitamos para trasformar y crear una sociedad más justa, más equitativa e igualitaria. Para lograr esa transformación, es necesario dar una batalla cultural, la batalla de los medios populares y cercanos a la comunidad. Necesitamos una justicia feminista, un mundo del trabajo con igualdad y solidario que nos de oportunidades. También un poder popular que se construya con la sabiduría del pueblo para poder defender el avance de derechos, evitar que vuelva la derecha y cuidar los intereses de la patria.

Fuente:
Agencia Paco Urondo

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