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28/05/23
Temas: Justicia
Regiones: Nicaragua
La justicia en el pensamiento de Sandino
Por Edgar Solórzano

Un 18 de Mayo de hace 128 años nació el General de Hombres Libres, Augusto C. Sandino, quien no solo es un referente en nuestra historia, sino que es nuestro guía, nuestro santo y seña.

El hombre que nos enseñó a ser dignos y a luchar por nuestra dignidad, a hacernos respetar como patria, como nación, como Estado. Un luchador por la justicia social, por la restitución de derechos al pueblo.

Nos referimos a aquel hombre de facciones indígenas, bajo de estatura pero lleno de valentía, que salió de Niquinohomo, se fue a Honduras, Guatemala y México por necesidad y volvió al terruño por vergüenza, a como él mismo lo señalara en uno de sus escritos.

Regresa al país por vergüenza, se encuentra con la realidad, vive una praxis cotidiana y como resultado de sus vivencias como trabajador artesano, estibador, obrero, mecánico de la compañía petrolera norteamericana Huasteca Petroleum Company y minero en el yacimiento aurífero San Albino, inicia su lucha, la lucha de, por y para Nicaragua. 

Ese es Sandino de forma integral, con su visión de patria, con su propuesta de nación, y no solo un planteamiento nacional, sino más allá de nuestras fronteras con su visión Americanuestra. 

Sandino fue un luchador por la justicia social y podemos rastrear su posición frente a la justicia a través de sus cartas, manifiestos, proclamas, circulares a las autoridades, comunicados, partes de guerra, relatos autobiográficos y entrevistas de prensa, recogidas en más de quinientos documentos públicos.

Todos escritos desde las montañas segovianas que convirtió en su cuartel general, donde dejó plasmado con su puño y letra, con su sangre y con la entrega de su vida, su verdadero anhelo de lucha y su concepto de justicia:

“Tengo interés en que los hombres que me rodean, se embeban en el más grande amor a la justicia, porque ella es nuestro estandarte de libertad”.

De esa manera se expresó Sandino en aquel primer Manifiesto a la nación y el mundo, dirigido desde el Mineral de San Albino, en Nueva Segovia, el primero de Julio de 1927, mejor conocido como el Manifiesto de San Albino.

Y agregaba:

“Mi ideal campea en el derecho de ser libre y de exigir justicia, aunque para alcanzar ese estado de perfección sea necesario derramar la propia y la ajena sangre”.

Podemos precisar que el Pensamiento de Sandino se resume en tres grandes características fundamentales:

En primer lugar, el antimperialismo.

En segundo lugar, la soberanía.

Y en tercer lugar, su concepto de justicia social, que es consecuencia del antimperialismo y la defensa de la soberanía.

Es por eso, que Sandino en determinado momento expresará:

“Nuestra causa triunfará, porque es la causa de la justicia”,

A través de ese pensamiento Sandino manifiesta la claridad que tenía de los conceptos de libertad y de justicia, porque para que exista justicia, tenía que triunfar su causa y por eso su consigna de Patria y Libertad, como principios o categorías sociológica que engloban un todo en el universo de Patria y Nación.

Cada uno de esos conceptos, justicia, libertad, antimperialismo, soberanía y dignidad, son una búsqueda constante en su lucha y son un encuentro de su propia voz, de su propio discurso, es decir de su praxis, pensamiento y lucha, su búsqueda por la transformación de la estructura del país, por la patria y la nación.

En el Pensamiento de Sandino la búsqueda de la justicia social, están dadas, primero por el interés común, seguido por la dignidad, su honestidad y voluntad de continuar aún a costa de entregar su vida, lo cual es una constante a lo largo de su lucha por la Patria y la Libertad.

Sandino era un hombre de paz. Sandino no era un bandolero, ni un aventurero. Sandino quiere paz y tranquilidad para su país, por eso se ve obligado a tomar las armas y arma un Ejército de obreros y campesinos. 

Él está claro que la paz pasa no solo por sacar a los invasores del país, sino que pasa por expulsar la intervención yanqui de toda la vida política, social y económica del país, es una premisa sine qua non para poder obtener esa paz.

Sandino no concibe una paz cualquiera, sino una Paz Efectiva, eficaz y duradera, como parte de lo que él denomina Democracia Efectiva; y eso es lo que busca a través de su lucha iniciada cuando Moncada traiciona a la nación al firmar el Pacto del Espino Negro mediante el Tratado Stimpson-Moncada.   

Sandino lucha por la paz y hace hincapié en que “…la libertad no se la conquista con flores…” porque “…los hombres dignos de la América Latina debemos imitar a Bolívar, Hidalgo, San Martín, y a los niños mexicanos…. “…antes que aceptar sumisos una vida llena de oprobio y de vergüenza en que nos quiere sumir el imperialismo yankee”.

Su lucha por la liberación del país, es una pelea sin cuartel, es una lucha a muerte. O hay libertad efectiva o la lucha sigue. Y por eso Sandino dice:

Patria y Libertad. Estas palabras encarnan mi ideal de espiritualidad, y no habrá oro en el mundo que me haga quebrantarlas”.

Y más adelante, sostiene:

Vencer o morir, es el lema de los Defensores de la Soberanía Nacional. Nada de temores ni reflexiones; si sucumbimos en la lucha por nuestra libertad, nuestros cuerpos caerán de cara al sol y nuestra sangre mártir vivificará el corazón de los verdaderos patriotas nicaragüenses que sigan nuestro ejemplo.”

Por eso, urdieron la traición contra Sandino aquel 21 de febrero de 1934, por obrar con rectitud, por luchar con la única bandera del interés común, con dignidad y honestidad.

Ese es el ejemplo más grande que nos legó Sandino y es el ejemplo que debemos seguir como el mejor homenaje al 128 aniversario de su nacimiento.

Nicaragua Libre

Fuente:
Portal Alba

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