SpanishPortugueseEnglishFrenchChinese (Simplified)RussianPersianArabic
28/02/22
01/03/1870 | Cerro Corá y el Mariscal Solano López
Por Fernando Bossi Rojas

“Muero con mi Patria”, dijo el Mariscal, tambaleándose y desangrándose, pero sin dejar de empuñar su espada. Fue en Cerro Corá, el 1 de marzo de 1870. La última batalla de la Guerra de la Triple Alianza, o como mejor la han denominado: la “Guerra de la Triple Infamia”. Un lanzazo lo había atravesado, otras armas blancas se habían ensañado con su cuerpo, pero fue un tiro de fusil a quemarropa lo que dio fin a su vida. Así cayó Francisco Solano López, y con él su espada, que dejaba leer en su hoja la leyenda grabada: “Independencia o Muerte”.

Al rato las tropas del ejército esclavista brasileño arrasaron con todo. “¡Un coronel paraguayo no se rinde!”, dijo Panchito, Juan Francisco Solano López, hijo del Mariscal. Tenía 18 años y fue acribillado a balazos. Su hermano de 11 años corrió igual suerte. El propio vicepresidente Sánchez, ya octogenario, se negó a rendirse y esgrimiendo su bastón a falta de espada se abalanzó contra los brasileños: fue ultimado a lanzazos. La esposa de Solano López, Elisa Lynch, salvó su vida por ser inglesa. Ella, con la ayuda de unas pocas mujeres, cavaron con las uñas improvisadas sepultura para sus seres queridos. En Londres se festejó el triunfo.

La oligarquía argentina, brasileña y uruguaya se habían unido, por acción de la diplomacia inglesa, para exterminar al Paraguay del Mariscal López. La nación guaraní, a través de los gobiernos de Gaspar Rodríguez de Francia, Carlos López y Francisco Solano López, se había convertido en una verdadera potencia independiente. Con un programa nacionalista y de justicia social, los paraguayos habían avanzado a niveles económicos y sociales como ningún país sudamericano lo había hecho hasta esa fecha. Para el imperialismo inglés y sus aliados nativos era un mal ejemplo. La orden fue someter a sangre y fuego al Paraguay soberano.

Cinco años duró la guerra. De 1.200.000 paraguayos sólo quedaron con vida 300 mil; el 75% había muerto por la guerra. Fue el mayor genocidio en tierras sudamericanas.

“Ejército de fantasma” era la tropa de Solano López en esa última y desesperada batalla. En Cerro Corá lucharon 450 paraguayo contra 4.500 brasileños. Prácticamente todos los paraguayos murieron.

¿Qué culpa pagaba el Paraguay? Haber querido ser un país próspero e independiente ¿Por qué su destino fue tan trágico? Porque el Paraguay se aisló, en vez de buscar la unidad con sus hermanos del sur… Que nos sirva de enseñanza esta experiencia. Sin la unidad siempre seremos derrotados, solo en la unión está la clave de la victoria.

¡Gloria eterna al Mariscal Solano López y al heroico pueblo del Paraguay!

Fuente:
Portal Alba

Editorial

Buscar

Búsqueda temática

TV / Vídeo

Editoriales amigas

Revistas Digitales