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09/12/21
09/12/1824 | Batalla de Ayacucho
Por Fernando Bossi Rojas

El momento estelar de la primera ofensiva unionista e independentista fue el triunfo de la Batalla de Ayacucho, el 9 de diciembre de 1824. Muy cerca de allí, en Tinta, 44 años antes, se había dado el inicio de esta ofensiva con la gran insurrección anticolonialista liderada por Túpac Amaru.

El último bastión del ejército español cayó derrotado por las tropas compuestas por venezolanos, neogranadinos, peruanos, chilenos, rioplatenses, guayaquileños, quiteños y altoperuanos. Era el Ejército Unido –así se llamaba–, comandado por Antonio José de Sucre.

El Virrey La Serna y casi todo el alto mando español firmaron la capitulación. Trescientos años de colonialismo español terminaban en territorio suramericano.

Dicen que Bolívar, al enterarse de la noticia, bailó, mandó abrir botellas de champaña y festejó junto a toda su comitiva. Dos días antes había redactado la invitación para reunir a todos los representantes de las ex colonias españolas en el Congreso de Panamá. La unidad y la independencia parecían hacerse realidad.

Pero los objetivos no se alcanzaron. El colonialismo español había dejado una herencia fatal. Localismos exacerbados, ausencia de una clase dirigente verdaderamente productiva, una acomodaticia oligarquía interna y la traición de una casta militar encandilada y seducida por el poder y la riqueza, atentaron contra el esfuerzo de los verdaderos conductores y el pueblo. A esto debemos sumarle la acción disolvente de otras potencias, que ya codiciaban nuestro territorio, principalmente Inglaterra y Estados Unidos.

Bolívar, como principal conductor de la heroica gesta, iba a terminar sus días seis años después en Santa Marta. Sucre caería asesinado. San Martín y Artigas ya padecían el exilio. Muchos de los héroes anónimos de la guerra volverían a las plantaciones, algunos como simples peones, otros como campesinos pobres e inclusive algunos como esclavos.

Hace unos años, en Mar del Plata, Argentina, el espíritu de Ayacucho se reencarnó en los pueblos suramericanos que emprendimos una segunda ofensiva unionista e independentista. Ayacucho nos enseñó que con unidad, la Patria puede vencer, pero eso dependerá exclusivamente de nosotros, de nadie más.

NOTA:

Batalla de Ayacucho

Por Los Morochucos

Fuente:
Portal Alba

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