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09/03/22
14/03/1795 | Chatoyer y los caribes negros contra el colonialismo inglés
Por Fernando Bossi Rojas

Dos barcos negreros, repletos de esclavos provenientes de la costa occidental de África, naufragaron en el Mar Caribe, frente a la isla de San Vicente en 1635. ¿Ubican las islas? Ellas conforman el arco que se denomina las Antillas Menores, al este del Mar Caribe y que comprende, entre otras, a Granada, Santa Lucia, Antigua y Barbudas, San Cristóbal y Nieves, Dominica, Martinica, Guadalupe…

Sigamos con la historia… Los pocos sobrevivientes de las embarcaciones fueron acogidos fraternalmente por algunos grupos de indios caribes que habitaban desde tiempos atrás estas islas. Al transcurrir los años, los nuevos pobladores se fueron mezclando con los indígenas dando así origen a la población llamada garífuna, o también conocida como caribes negros. En San Vicente entonces, convivían entre la población indígena, los caribes negros (Garífunas) y los caribes rojos, forma en que se empezó a denominar a los indígenas que ya habitaban la isla y que no se mezclaron con los negros africanos.

Mientras tanto, en San Vicente, como en muchas otras islas de las Antillas y del Caribe en general, los ingleses poseían plantaciones de caña de azúcar, utilizando para ello mano de obra esclava. Ingleses, holandeses y franceses disputaban ese territorio caribeño teniendo en cuenta lo lucrativo que resultaba la triangulación del comercio entre metrópolis, costas africanas y Antillas: manufacturas y baratijas metropolitanas vendidas en África, compra de esclavos, venta de esclavos en las Antillas y compra de azúcar, regreso a la metrópolis con los barcos cargados en oro blanco para cerrar el ciclo. Los ingenios azucareros estaban en pleno auge y cada vez más necesitaban mano de obra esclava para su desarrollo y expansión.

Ante la presencia colonialista, los garifunas se trasladaron a las regiones montañosas y boscosas de la isla, huyendo de los blancos esclavistas. Mientras en los llanos y las costas progresaba la explotación de la caña de azúcar y los ingenios a fuerza de la explotación de la fuerza de trabajo de los negros traídos del África, los nativos, tantos negros como rojos, se instalaban en las montañas o en zonas de muy difícil acceso para los europeos.

Todo parecía tranquilo hasta que los ingleses comenzaron a observar que, poco a poco, los esclavos iban organizando fugas hacia las zonas donde vivían los garífunas, y habían detectado también, que algunas de estas fugas contaban con la complicidad de éstos. La alarma se encendió, y los colonialistas tomaron nota que esos caribes negros, que vivían libres e independientes, pasaban a convertirse en una tabla de salvación para los negros esclavos que traían de tierras remotas y que eran sometidos diariamente a faenas inhumanas. Los garífunas se convirtieron así en un mal ejemplo.

La conclusión que sacaron empresarios, gobernantes y militares ingleses fue simple: en esa pequeña isla, no podían convivir negros libres con negros esclavos, y como los negros esclavos eran imprescindibles para materializar el lucrativo negocio del azúcar, los otros, los negros libres, o sea los caribes negros o garífunas, tenían que ser exterminados o expulsados de la isla.

Los colonialistas, no dudaron en preparar excursiones punitivas para liquidar a los caribes negros, que se habían vuelto más peligrosos aun al trabar contacto con revolucionarios franceses, que traían ideas igualitarias procedentes del jacobinismo radical, fracción más extremista del proceso transformador galo, como asimismo enemigos históricos de los intereses británicos. Hay que tener en cuenta que ya estamos hablando de finales del siglo XVIII y la Revolución Francesa conmovía a todo el mundo occidental, por ende, a las colonias americanas.

La guerra que se desató entre los ingleses y los nativos (caribes negros con la solidaridad de caribes rojos) terminó con un acuerdo de paz que inmediatamente fue violado por las fuerzas colonialistas, como ha sido costumbre en toda la historia. Reanudados los enfrentamientos y tras cruentas batallas, el ejército británico logró derrotar a los garífunas, que supieron más de una vez poner en jaque a las fuerzas del miserable rey de la Casa de Hannover Jorge III.

El principal líder de la insurrección anticolonialista fue Joseph Chatoyer, quien tras dar durísimos golpes al ejército británico fue asesinado, a través de artilugios y engaños, por un agente inglés el 14 de marzo de 1795. Mientras tanto, la insurrección antiesclavista en La Española (hoy República Dominicana y Haití) había comenzado y José Leonardo Chirinos se levantaba en armas en Tierra Firme (Venezuela)…

Los garífunas, como lo habían sentenciado los mandantes ingleses, fueron prácticamente exterminados. Aldeas enteras fueron arrasadas y menos de 4.000 caribes negros sobrevivieron, los cuales fueron deportados a la isla Balliceaux en Las Granadinas (otro complejo de pequeñas islas en torno a San Vicente). Allí, en Balliceaux, más de la mitad murió por hambre y enfermedad. Los 1.600 que quedaron, fueron trasladados lejos de la región, a las islas de la Bahía, frente a las costas de Honduras.

Hoy Josef Chatoyer es el Prócer Nacional de San Vicente y Las Granadinas, y su pueblo no fue exterminado como lo deseaban los canallas colonialistas. Los garífunas, caribes negros o Black Caribs habitan la costa este de Honduras, Belice, Guatemala, Nicaragua y por supuesto también en San Vicente y Las Granadinas; incluso en algunas regiones de los Estados Unidos. Más de 700 mil personas pertenecen a este grupo étnico cultural que con orgullo y valentía sigue resistiendo al colonialismo, defendiendo su cultura, su arte, su forma de ser y pensar. Los garífunas son un pueblo rebelde, de insumisos y que llevan en su sangre el legado histórico del revolucionario nuestramericano Josef Chatoyer.

Nota:

Andy Palacios (1960-2008) fue un músico beliceño, seguramente el mayor representante de la cultura garífuna. Su grupo The Garifuna Collective, que sigue produciendo, se destaca por combinar ritmos tradicionales garífunas con instrumentos más propios del rock.

A modo de homenaje al valiente pueblo garífuna y para que nuestros lectores conozcan la profundidad y riqueza de su cultura mostramos un enlace con un hermoso tema de Andy Palacios.

AMUÑEGU

Autor: Andy Palacios

Intérprete: The Garifuna Collective and Andy Palacios

Me pregunto quién horneará pan de yuca * para nosotros en el futuro.

Me pregunto quién hablará conmigo en garífuna en el futuro.

Me pregunto quién cantará canciones de Aruumahani ** conmigo en el futuro.

Me pregunto quién nos curará con el dugu ** en tiempos venideros

Ha llegado el momento de que se conserve

Ha llegado el momento de que se enseñe

Ha llegado el momento de que se conserve

No sea que lo perdamos por completo

Nuestros antepasados lucharon por seguir siendo garífunas.

¿Por qué debemos ser nosotros los que perdamos nuestra cultura?

No lo hagamos

Padres, por favor escúchenme.

Enseñe a los niños nuestro idioma y nuestras canciones; nuestras creencias y nuestros bailes

Ha llegado el momento de que se conserve

Ha llegado el momento de que se enseñe

Ha llegado el momento de que se conserve

No sea que lo perdamos por completo

Para que no lo perdamos por completo

Notas:

* El pan de mandioca es el alimento básico de los garífunas y se deriva de la raíz de mandioca.

** Aruumahani es un género de música garífuna en el que los hombres unen sus manos y cantan a capella. Es una forma de arte moribunda.

*** El dugu es la ceremonia tradicional de curación garífuna en la que la familia extendida se reúne para ofrecer comida, bebida, música y baile a los espíritus ancestrales. Está presidido por un sanador espiritual (buyei) y dura unos días.

Fuente:
Portal Albaf
Etiquetas: Caribe | Chatoyer | Garífunas

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