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05/01/22
Regiones: Cuba
05/01/1961 | El Maestro Conrado Benítez
Por Fernando Bossi Rojas

El día en que lo mataron, Conrado llevaba encima algunas pertenencias personales, un libro de matemáticas, uno de anatomía y otro de composición. Aparte llevaba también, como era costumbre cuando se ausentaba un tiempo, regalitos para sus colegiales de la finca San Ambrosio, golosinas, pequeños juguetes…

Conrado Benítez se había anotado como voluntario para la Campaña de Alfabetización que lanzaba la Revolución a fin de acabar en un año con ese flagelo. Ese era el desafío y Conrado estuvo dispuesto a asumirlo. La campaña comenzó el 1 de enero de 1961, y apenas a 4 días de su comienzo las bandas contrarrevolucionarias consumaron el crimen contra el joven maestro y quienes lo acompañaban.

En horas de la tarde de ese 4 de enero, al regreso de sus vacaciones de fin de año, Conrado Benítez fue vilmente asesinado junto a los campesinos Eliodoro Rodríguez, Luis Conesa y Antonio Navas. Las bandas armadas financiadas por la CIA fueron el brazo ejecutor del espantoso atentado. Los esbirros del imperialismo empezaban así a actuar para que la campaña fracasara. El maestro tenía 18 años.

En homenaje a este joven mártir la brigada de alfabetizadores creada el 17 de enero de 1961 adoptó su nombre: Brigada Conrado Benítez.

También en su honor, el poeta y maestro comunista Raúl Ferrer creó el himno de la alfabetización, que dice en su primera estrofa:

«Somos la brigada Conrado Benítez,

somos la vanguardia de la Revolución,

con el libro en alto juramos una meta,

llevar a toda Cuba la alfabetización».

Conrado provenía de una humilde familia de la provincia de Matanzas. Desde muy pequeño tuvo que trabajar, de panadero, de lustrabotas… de noche estudiaba. Nada le resultó fácil en su breve vida a Conrado, pero el amor de sus alumnos compensó siempre ese esfuerzo cotidiano.

Fue el 23 de enero, durante la graduación del segundo contingente de maestros voluntarios, que Fidel informó del asesinato del joven maestro voluntario. Emocionado, exclamó:

“¡Después de muerto ese maestro seguirá siendo maestro! … Ese maestro es el mártir cuya sangre servirá para que nosotros nos propongamos, doblemente, ganar la batalla que hemos emprendido contra el analfabetismo… El mártir del Año de la Educación, el mártir de los maestros”.

Y así fue, el 22 de diciembre de ese 1961 Cuba se declaró Territorio Libre de Analfabetismo. La meta se había cumplido y el nombre de Conrado Benítez se eternizó para ejemplo de todos los revolucionarios cubanos y latinoamericanos.

El poeta Nicolás Guillén escribió:

“A Conrado Benítez Maestro, amigo puro,/ verde joven de rostro detenido,/ quien te mató el presente/ ¿cómo matar creyó que iba el futuro?/ Fijas están las rosas de tu frente,/ tu sangre es más profunda que el olvido.

En la sagrada tumba/ donde al viento que pasa/ los lirios dan su aroma,/ mariposas de sueño hallan su casa;/ y en la alta serranía/ en que se alzó, resplandeció tu escuela,/ se alza resplandeciente el blanco día/ y una paloma entre fulgores vuela”.

El maestro Conrado Benítez, el joven maestro revolucionario Conrado Benítez, sigue, sigue enseñando…

Fuente:
Portal Alba

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